Relicario bizantino rectangular de oro con la Crucifixión en esmalte cloisonné, enriquecido con once piedras preciosas, que originalmente contaba con veintidós. Fabricado en Constantinopla en el siglo XII, en el documento de compra de 1359 se menciona que contiene reliquias de Cristo: cabellos de la barba, sangre, fragmentos de la esponja, caña y lanza.
Arqueta de marfil y esmaltes. Tiene caja rectangular con tapa en forma de artesa formada por cinco caras. La caja consta de base y tres lados elaborados con placas de marfil y un lado menor con placa esmaltada apoyada sobre madera. Las placas de marfil se decoran con escenas cinegéticas dispuestas en bandas horizontales, tres en cada una, que representan a felinos y a jinetes cazando entre animales fantásticos afrontados. En la parte superior de los lados cortos aparece una inscripción en caracteres cúficos. La placa de esmalte se decora con tres figuras de cuerpo entero que representan a Santo Domingo entre dos ángeles y a la altura de sus cabezas está la inscripción ´SANTUS DOMINICUS´, los colores son el blanco, el azul, el verde y el rojo y el dibujo está realizado a buril.La tapa conserva tres placas de marfil decoradas con un motivo de ataurique y aves de disposición simétrica, con bordes adornados por un banda vegetal. La placa central, de esmaltes, tiene la imagen del ´Agnus Dei´ dentro de un círculo flanqueado por animales mitológicos. En cada uno de los ángulos llevaba sobre puesto cuatro plaquitas decoradas, de las quer solo quedan los restos.Los cantos y las esquinas están reforzados por láminas de cobre doradas, grabadas y también en algún caso esmaltadas. <Asunto> Arqueta con placas de marfil tallado y placas de esmalte.
Compuesto
Existente
1026, 1120
40.0620036, 41.9629177
-2.1655345, -3.4212133
[40.0620036,-2.1655345],[ 41.9629177, -3.4212133]
Cuenca, Silos, Burgos
Suntuario, Político, Devocional
Caja, Relicario
Marfil, Esmalte , Cobre
Muhammad ibn Zayyan
190x34x21
Islam, Cristiandad, Arte Califal, Santo Domingo de Silos, Relicario, Arqueta, Toledo, Limoges, Taller de Cuenca, Taller de Silos, Inscripciones
Camafeo de Júpiter con las armas de Carlos V de Francia
La montura está esmaltada en rojo y negro y presenta inscripciones en el anverso y el reverso. A la derecha, la inscripción en letras doradas destaca sobre el fondo esmaltado negro y rojo alternados; incluye un versículo del Evangelio de San Lucas (IV, 30) y otro del Evangelio de San Juan (VIII, 2). Estos dos versículos se combinan a veces en amuletos mágicos, ya que se les atribuía un valor profiláctico: se suponía que protegían al portador del peligro, como Cristo en medio de sus enemigos. En el reverso, el comienzo del Evangelio de San Juan está inscrito en dos líneas de oro esmaltado, también un texto con valor profiláctico, quizá añadido porque entonces se identificaba a Júpiter como San Juan Evangelista. Más tarde se añadieron flores de lis y delfines al borde de la montura, en sustitución de las perlas y piedras preciosas que la adornaban. Debajo, un escudo esmaltado con flores de lis, coronado por una banda con una inscripción Esta montura atestigua la historia del camafeo, regalado en 1367 por Carlos V durante una peregrinación a la catedral de Chartres para adornar el santuario de la santa camisa de la Virgen. El inventario de 1540 del tesoro de Chartres lo describe de la siguiente manera: "un ágata ovalada adornada alrededor con oro y grandes perlas, adornada con la figura de Dios que sostiene en su mano derecha el rayo y en la izquierda una lanza y un cubo a sus pies, están grabadas estas palabras: 'Jesús, María, Adán, Eva y abajo, Carlos, rey de Francia, hijo del rey Jehan, dio esta joya en 1367, cuarto año de su reinado'". Las armas de Francia con flores de lis sin número". El inventario de 1682 utiliza los mismos términos excepto en la descripción: "un Júpiter con un águila a sus pies; el marco, ovalado como el ágata, es de oro enriquecido con grandes perlas y gemas; en la parte inferior hay un escudo coronado con las armas de Francia...". Durante la Revolución Francesa, el relicario fue destruido y el camafeo se llevó el 17 de septiembre de 1793 para el Cabinet des Médailles. Las perlas y rubíes de la montura fueron arrancados y sustituidos por flores de lis y delfines de vermeil tomados del Bâton cantoral de la Sainte Chapell.
La Ampolla o aguamanil "de los arietes" es un objeto compuesto de época medieval que integra un recipiente de probable procedencia islámica —decorado con motivos zoomorfos de arietes— con una montura veneciana posterior en metal precioso, realizada para adaptar la pieza a nuevos usos litúrgicos o ceremoniales. El vaso original, posiblemente elaborado en cristal de roca o cerámica de lujo, responde a tradiciones artísticas del ámbito islámico donde los motivos animales poseían tanto valor ornamental como simbólico. La intervención occidental, caracterizada por una estructura metálica decorada con escenas de caza, transforma la función y la lectura del objeto, inscribiéndolo en el contexto cultural de la aristocracia veneciana. La pieza testimonia procesos de reutilización, resignificación material y circulación de bienes de prestigio en el Mediterráneo medieval.
El aguamanil de ónix (Inv. N. 6, Basílica de San Marcos, Venecia) es un objeto compuesto que presenta dos fases cronológicas claramente diferenciadas: un vaso original romano tallado en ónix y un montaje veneciano posterior en plata, realizado en la Edad Media para adaptar la pieza a un nuevo uso ceremonial o litúrgico. El recipiente romano, elaborado en una piedra semipreciosa apreciada por su dureza, translucidez y cualidades ópticas, responde a la tradición antigua del trabajo de piedras duras asociado a contextos de lujo. Su reutilización mediante una montura medieval evidencia prácticas de apropiación y resignificación de objetos antiguos en el ámbito eclesiástico veneciano. La intervención veneciana no solo transforma la función del objeto en aguamanil destinado al lavado ritual de manos, sino que también lo integra en el lenguaje material y simbólico del tesoro de San Marcos.
La ampolla de sardónica (Inv. N. 88, Basílica de San Marcos, Venecia) presenta dos fases claramente diferenciadas de producción. El núcleo corresponde a una copa bizantina tallada en sardónica, piedra dura apreciada por su valor material y cualidades cromáticas, realizada originalmente como recipiente suntuario. A esta pieza se añadió posteriormente un montaje veneciano en plata con incrustaciones de piedras preciosas, intervención destinada a adaptar el objeto a un nuevo uso litúrgico o ceremonial dentro del tesoro de San Marcos. La coexistencia de un soporte bizantino y una estructura metálica occidental evidencia prácticas de reutilización, resignificación y valorización de materiales antiguos.
Anfora de dos asas que está formada por un vaso islámico en cristal de roca con inscripción, probablemente de producción fatimí, material semiprecioso altamente valorado por su dureza y translucidez, concebido originalmente como objeto suntuario de lujo. A este recipiente se le añadió posteriormente un montaje veneciano en plata con incrustaciones de piedras preciosas y perlas, realizado hacia 1400, intervención destinada a adaptar la pieza a nuevos usos ceremoniales y a su integración en el tesoro de San Marcos. La incorporación de la montura occidental transforma el significado y la función del vaso original, evidenciando prácticas de reutilización y apropiación de objetos islámicos en contextos cristianos. La pieza refleja dinámicas de circulación de bienes de prestigio en el Mediterráneo y articula una superposición de valores materiales, simbólicos e históricos.
Compuesto
Existente
1000, 1400
45.4345643
12.3371375
[45.4345643, 12.3371375],[45.4345643, 12.3371375]
San Marcos de Venecia
Suntuario
Ánfora
Plata, Cristal de roca, Perlas, Gemas
49
Bizancio, Islam, Tesoro, Venecia, Plata, Cristal de roca
Botella cilíndrica de origen fatimí realizada en cristal de roca; el diámetro se estrecha en el cuello y el pie. En la parte central observamos un relieve ornamental en cúfico. En su origen fue empleada probablemente como un perfumero. En su estado actual está montada de un tapón de plata dorada en la boca y el pie, siendo el montaje del pie el más reciente; cada montaje sujeto por cinco hojas de acanto. Desde el siglo XIV sirvió como relicario, conteniendo un cabello de la virgen María. La inscripción en cúfico “Bendiciendo a su propietario” es completamente apropiado a su reempleo cristiano como depósito de una reliquia.
Compuesto
Existente
1000, 1300
31.2242387
29.8848461
[31.2242387,29.8848861],[31.2242387,29.8848861]
Londres
Doméstico, Religioso, Devocional
Botella
Cristal de roca, Plata
8,9x0,9
Egipto; Fatimí; Objeto suntuario; Relicario; Virgen María; Augustus Wollanstron Franks, Cristal de Roca; Plata; Nielado; Relieve; Inscripciones; Islam; Cristiandad.
2011 23 June-9 Oct, London, BM, 'Treasures of Heaven' 2011 13 Feb-8 May, Baltimore, Walters Museum of Art, 'Treasures of Heaven' 2010-2011 17 Oct-6 Jan, Ohio, Cleveland Museum of Art, 'Treasures of Heaven'
Este cáliz de plata presenta una configuración resultado de dos momentos de intervención histórica, aunque la ficha no proporciona una datación precisa más allá de su adscripción general a la Edad Media. El núcleo corresponde a un cáliz bizantino, elaborado en plata y concebido originalmente para su uso litúrgico dentro del ámbito oriental. A esta pieza se le incorporó posteriormente un montaje veneciano enriquecido con esmaltes y piedras, intervención destinada a actualizar su función y adecuarlo al contexto ceremonial del tesoro de San Marcos. La intervención occidental no altera únicamente el aspecto material del objeto, sino que transforma su lectura simbólica y su inserción cultural.
Colgante de cristal fatimí en forma de pez con montura de oro francesa
Colgante de cristal de roca en forma de pez. Tiene una aleta en la parte superior, y dos aletas talladas debajo. El cuerpo termina en una cola estilizada y tiene un profundo tubo perforado en el centro. El cristal data probablemente del periodo fatimí (969-1171 d. C.) La cabeza estaba dañada o se había perdido cuando un orfebre occidental, posiblemente en París, la ornó con montura de oro para utilizarla como colgante. Las monturas consisten en un borde moldeado de plata dorada, decorado con un motivo de hojas. Alrededor de la boca está nielada (incrustada en negro) una inscripción en latín
Con terminaciones en flor de lis y rodeada de un motivo perlado, la cruz, atribuida a un orfebre barcelonés presenta piedras preciosas, perlas, un esmalte de plique niels, escotaduras rectangulares con cristales y las reliquias de la Vera Cruz. El fuste, con doble nudo arquitectónico, descansa sobre un pie mixtilíneo (rehecho en el siglo XV por un orfebre toledano que lo estampó) con los símbolos de los evangelistas cincelados. de los evangelistas en cincelado alternando con tres esmaltados que representan el escudo de Juan de Aragón (al frente de la archidiócesis de Toledo de 1319 a 1328) y una inscripción conmemorativa de la donación
El ambón de del emperador Enrique II tiene planta de trébol. La pared de la parte central está dividida en nueve rectángulos decorados con laca por cenefas de filigrana y piedras preciosas (sólo una de estas cenefas es original), cinco de los cuales tienen una crux gemmata en forma de cruz griega. Tres son originales y dos posteriores. Entre las piezas originales hay un antiguo cuenco de ágata, que probablemente data del siglo III o IV d.C. No se sabe con certeza cómo llegó a manos de Enrique II este cuenco de ágata, pero las fuentes informan que se trata de regalos diplomáticos o quizás la dote de Theophanu, esposa Otón II. Entre los objetos hay una copa y un cuenco de cristal de roca que probablemente sean obras orientales de finales del siglo X u XI d.C. Posteriores son también el cuenco verde estriado y otro cuenco de ágata Las rodena piezas de ajedrez de ágata y calcedonia. En los otros cuatro paneles hay relieves de cobre cincelado que representan a los cuatro evangelistas escribiendo los Evangelios. Sólo el panel que representa a Mateo (arriba a la izquierda) es original; los otros tres relieves fueron fundidos a partir de modelos de yeso en la década de 1870. Tanto la pared central como las columnas laterales están decoradas con numerosos paneles de bronce con motivos vegetales.
El así llamado “Sacro Catino” es un plato hexagonal de vidrio verde que según las crónicas fue traído a Génova por Guglielmo Embriaco en 1101 al regresar de la primera Cruzada y de la toma de Cesarea. Según la tradición éste fue el plato, de esmeralda, utilizado por Jesús para consumir el cordero pascual en la Ultima Cena. Desde siempre, este objeto fue especialmente venerado, siendo una de las reliquias más importantes y preciosas conservadas en las ciudad, por lo que se le conoce también como el “Santo Grial genovés”. A principio del siglo XIX, Napoleón quiso que fuera llevado a París, donde fue estudiado demostrando que se trata de una manufactura en vidrio soplado y no de esmeralda; estudios más recientes han además excluido que pueda remontarse a los tiempos de Jesús, siendo probablemente de fabricación más reciente. Los signos de rotura y la pieza que falta son el resultado de un daño sufrido por el plato mientras regresaba a Italia desde París.
El olifante es un cuerno de guerra de marfil tallado con profusa decoración oriental, de estilo persa, con animales reales y fantásticos: águilas, pavos reales, leones, basiliscos, etcétera, realizado en el siglo XI. Perteneció al vizconde Gastón IV de Bearn, quien acudió con sus tropas en ayuda del rey Alfonso I el Batallador para conseguir la conquista de Zaragoza en 1118. Gastón de Bearn falleció el 1131 y dispuso que se le enterrase en el templo de Santa María la Mayor junto con su esposa Talesa,
Simple
Existente
1100
Santa María del Pilar, Zaragoza
Suntuario, Militar
Marfil
63,5
Islam, Cruzadas, Conquista, Aragón, Gastón de Béarn, Guerra, Olifante, tesoro
El relicario contiene, dentro de una caja recubierta de cristal de roca, la Santa Sangre de Cristo, enviada por Godofredo de Bouillon a través del conde Eustaquio III, como parecen atestiguar algunos documentos de mediados del siglo XIII. En su conformación original, el relicario estaba sostenido por dos ángeles, según una tipología muy extendida entre los siglos XIII y XIV, utilizada tanto para relicarios de busto como para otros recipientes sagrados (como la estauroteca de Jaucourt; Sólo el disco esmaltado sobrevive hoy en día, gracias gracias a los cuidados del abad J.B. Ballin, que lo escondió durante la Revolución
Bizancio, Paris, Tesoro de la Catedral, Boulogne-Sur-Mar (1792), Iglesia de San Nicolás,Boulogne-sur-Mer, Iglesia de San Francisco de Sales, Boulogne-sur-Mar, Tesoro de la Catedral, Boulogne-sur-Mar
El vaso de Alienor de Aquitania (1122-1204) es uno de los objetos más singulares de toda la Edad Media. De origen fatimí, fue regalado a su abuelo Guillermo IX, el Trovador, durante alguna de sus expediciones militares en España. Pasó a formar parte del Tesoro de la Abadía de Saint Denis, en Francia, como parte del ajuar de Alienor al contraer matrimonio con Luis VII de Francia en 1136. Presenta una hibridación remarcable; la parte original es un cuerpo de cristal de roca, tallado con una red de “nidos de abejas”. Con posterioridad, en la primera mitad del siglo XII se le añadió una montura y un cuello en plata dorada con incrustaciones de piedras preciosas, perlas, filigranas y esmalte, así como una inscripción en la base del pie.
Imad al-Dawla, Mitadolus; Guillermo IX de Aquitania; Leonor de Aquitania; Luis VII, Suger de Saint Denis,Musée du Louvre
33,7x15, 9
Egipto; Francia; Tesoro de Saint Denis; Gótico; Objeto litúrgico; Guillermo de Aquitania; Eleonor de Aquitania; Luis VII de Francia; Suger de Saint-Denis; Cristal de Roca; Plata dorada; Nielado; Filigranas; Piedras Preciosas; Gemas; Esmalte. Islam; Cristiandad; Expediciones militares; Cruzada.
Espada larga o de asalto italiana del siglo XIV, que sólo podía llevarse a caballo, ya que mide 108 cm de longitud. Perteneció a la colección de Sir Richard Hyde Parker y se conserva actualmente en la Furusiyya Art Foundation. Tiene una hoja ancha, alambres dobles y una canaladura central de 56 cm. Aunque la factura es italiana, ya que muestra la firma del artesano, las inscripciones arábigas a ambos lados debajo de la cruz indican que se depositó como trofeo en el Arsenal de Alejandría, al igual que las otras trece espadas que pertenecieron al mismo gobernante mameluco y alejandrino, Sayf al-Din al-Ukuz y que dan prueba de la costumbre musulmana de exhibir armas capturadas.
Compuesto
Existente
1350
41.2118952, 31.2242387
8.2239023, 29.8848461
[41.2118952,8.2239023],[ 31.2242387, 29.8848461]
Político, Publicitario
Espada
Acero, Latón, Bronce
Sayf al-Din al-Ukuz; Richard Hyde Parker; Furusiyya Art Foundation
Está compuesto por una antigua copa tallada en ónice proveniente de Alejandría y fechada entre el siglo I (quizá en el Egipto de la famosa Cleopatra) o II antes de Cristo, con aplicaciones de orfebrería y piedras preciosas. El montaje de dichas aplicaciones habría sido hecho entre 1137 y 1140 por orfebres franceses. De este modo, la copa originaria es ornamentada y complementada con oro y plata dorada trabajados en filigrana, piedras preciosas, perlas, inserciones de material vidriado y perlas de cristal blanco opaco. En el pie del cáliz figura un medallón dedicado a Cristo con inscripción en letras griegas que significan: «Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin». Mide 18,4 cm de alto, su base es de 11,7 cm y el diámetro de su parte superior es de 12,4 cm. El abad no nos cuenta cómo consiguió la copa de ónice, pero pudo haberla comprado a uno de los innumerables comerciantes de París o a algún prestamista judío instalado en la capital francesa. Es uno de los tesoros más espléndidos que nos ha llegado de la Edad Media.
Compuesto
Existente
150 A.. C, 1140
Suntuario, Litúrgica, Devocional
Cáliz
Plata, Ónix, Cristal, Perlas, Oro, Jade, Gemas
Suger de Saint Denis, Biblioteca Nacional de Francia, Gabinete de Medallas y Antigüedades, National Gallery
18.4x11.7x12.4
Alejandría, Suger de Saint Denis, Louis VII, Leonor de Aquitania, Francia, National Gallery, Objeto suntuario, Revolución francesa, Joyas,
Esta copa es excepcional tanto por su factura, belleza y rareza, como por su larguísima y rica historia, envuelta en fabulosas leyendas que la han identificado con la obra del rey Salomón o el Santo Grial. Está hecha de una pesada malla de oro macizo que encierra tres filas de medallones de cristal de roca y granate, alternados con rombos de vidrio verde intenso, que durante mucho tiempo se creyó que eran esmeraldas, todo ello tallado con florones en relieve en el reverso. El gran medallón central, grabado en camafeo en el reverso, representa a un rey sasánida entronizado en un lecho de banquetes con los pies formados por protuberancias de caballos alados. Vestido con ropajes bordados, adornado con un collar colgante y pendientes en forma de pera, lleva la corona real de compleja arquitectura, tan pesada que durante las ceremonias se sujetaba con una cadena de oro por encima de la cabeza del soberano. Los seis cojines del séptimo lecho de banquetes simbolizan los siete kešvares o climas sobre los que reina como amo del mundo. La estructura de 3 filas de 18 medallones adquiere un valor cósmico. El rey está sentado en el centro del cuenco, como si fuera el centro del mundo del que es el todopoderoso soberano. La representación del rey es el tema dominante en la plata cortesana. Se le suele representar cazando, pero a veces, como aquí, entronizado. Este motivo puede verse en un cuenco de plata de Strelka En el Año Nuevo que seguía a su investidura, los soberanos sasánidas recibían una corona de reinado personal. Este es, por tanto, el elemento clave para identificarlos, mediante el estudio de las monedas en las que el rey, siempre coronado, aparece nombrado en una inscripción. Sin embargo, sabemos por los textos que el color, invisible tanto en las monedas como en los vasos, desempeñaba un papel importante en estas variaciones. Además, en las artes preciosas, las coronas no siempre siguen los tipos enumerados. Aquí, la corona almenada está adornada en la frente con una media luna y rematada por otra media luna que rodea el korymbos o globo, el gran moño redondo de los reyes, símbolo del globo solar, enmarcado por cintas.
Esta jarra proviene del tesoro de la abadía de Saint-Denis , a la que fue entregada por Thibaud de Blois-Champagne antes de 1152. Probablemente había abandonado Egipto después del saqueo del tesoro fatimí en 1062 por las tropas del califa y había previamente viajado a sur de Italia, donde recibió su portada al final XI XX o principios del xii ° siglo. S. Makariou plantea la hipótesis de que Thibaud de Blois-Champagne habría obtenido la pieza en Sicilia, tierra con la que tenía vínculos familiares. El objeto podría haberle sido entregado durante el matrimonio de su hija con Roger II de Sicilia , rey que tenía importantes vínculos con el mundo islámico.
Lámpara de mezquita de vidrio soplado color miel, decorada con esmaltes polícromos y dorado, atribuida a producción mameluca (Egipto o Siria) de ca. 1340 (primera mitad del siglo XIV). Conserva asas de suspensión y un programa epigráfico dominante; la inscripción principal menciona al amir Sayf al-Din Aqbugha 'Abd al-Wahid (oficial de al-Malik al-Nasir), lo que vincula la pieza a un encargo de alto rango. Ejemplo representativo de la vajilla luminaria monumental de los edificios religiosos mamelucos.
Esta pieza de orfebrería data en realidad del abacial de Begon III (1087-1107), como atestigua una inscripción latina en el borde de una de las jambas. Así pues, este prelado habría contribuido a rememorar una antigua tradición. El reverso presenta una magnífica joya compuesta de filigranas y chatones esmaltados dispuestos en círculo alrededor de una calcografía de cornalina que representa una Victoria alada escribiendo sobre un escudo. Según la tradición, Carlomagno, que fundó una veintena de abadías, envió a cada una de ellas un relicario con la forma de las letras del alfabeto. La A fue asignada a Conques, el "primero de estos monasterios".
Este colgante de cristal de roca tiene forma de pez. Tiene una aleta en la parte superior, tallada con trabajo de pañales, y dos aletas talladas debajo. El cuerpo termina en una cola estilizada y tiene un profundo tubo perforado en el centro. El cristal data probablemente del periodo fatimí (969-1171 d. C.) y quizá fue tallado por un artesano islámico en El Cairo. La cabeza estaba dañada o se había perdido cuando un orfebre occidental, posiblemente en París, la adornó con preciosas monturas para utilizarla como colgante. Las monturas consisten en un borde moldeado de plata dorada, decorado con un motivo de hojas. Alrededor de la boca está nielada (incrustada en negro) la inscripción lombarda "AVE: MARIA: GRACIA: PL[E]NA". Esta inscripción cristiana significa "Ave María, llena eres de Gracia", y aparece con frecuencia en objetos medievales, probablemente como reflejo de la devoción de su propietario a la Virgen María.
Jarra (ewer) tallada en una sola pieza de cristal de roca (cuarzo hialino), de producción fatimí en Egipto, ca. 1000–1050 (primera mitad del siglo XI), probablemente vinculada a talleres cortesanos de El Cairo. Cuerpo periforme con pico vertedor y asa; decoración en relieve con escenas simétricas de ave de presa atacando ungulado, enmarcadas por arabescos foliáceos. Objeto de lujo de circulación mediterránea, comparable a otros ewers fatimíes conservados en colecciones europeas.
Compuesto
Existente
1050
45.4345643, 51.4966392
12337137, 0.17218
[45.4345643,12337137],[ 51.4966392, 0.17218]
Londres Londres
Suntuario
Jarrón
Cristal de roca tallado
9x14,3
Objeto viajero; objeto de lujo fatimí; sin inscripción documentada; no transformado
Julie, hija del emperador Tito, de perfil a la izquierda. El engaste consta de nueve zafiros, seis de los cuales terminan en una pequeña perla. La calcografía formaba la corona del "escrain de Charlemagne", una rejilla de oro decorada con perlas y piedras preciosas (entre ellas más de 700 perlas, 209 zafiros, 135 esmeraldas, 22 granates, 11 amatistas, 8 rubíes y 2 aguamarinas) que medía más de 1,10 m de alto y 0,82 m de ancho. Este "escrain", procedente de los talleres de Carlos el Calvo hacia 870-877, fue reutilizado en el siglo XIV; descansaba sobre un relicario de los santos Jorge, Teodoro y Apolinario, de plata dorada y con las armas del abad Philippe de Valette (1398-1418). El "escrain" aparece descrito por primera vez a principios del siglo X, y después en los inventarios de Saint Denis de 1534 y 1634. Antes de que fuera desmantelado durante la Revolución Francesa, fundido el oro y vendidas las piedras preciosas y las perlas, Etienne-Eloi Labarre pintó una acuarela en 1794, por orden de la comisión temporal de artes (BnF, Est.Le 38c). Sólo se conservó el elemento terminal a petición del abate Barthélemy, custodio del Gabinete.
La decoración exterior de esta arqueta consiste en una marquetería de madera, carey, peltre, nácar y marfil que sigue las técnicas tradicionales utilizadas en la corte otomana a partir del siglo XV, que forma motivos radiados en torno a estrellas centrales y cartuchos festoneados centrados con rombos adornados con un micromosaico inspirado en el repertorio safávida. En el interior y en la parte inferior, presenta una decoración pintada en policromía y oro de gran finura, muy raramente conservada, con delicados motivos florales y nubes tchi tomados del repertorio chino. Todos estos elementos permiten datar esta caja a finales del siglo XVI o principios del XVII. Varios elementos indican que esta caja fue modificada para adaptarla al gusto europeo, probablemente en la corte francesa del siglo XVIII: dos elementos de madera en forma de flor de lis han sustituido a los antiguos sistemas de cierre de época otomana; el ojo de la cerradura central ha sido adornado con una placa de plata en forma del escudo francés; la base actual es una transformación francesa realizada en el siglo XVIII al estilo de Luis XV. La artesanía extremadamente fina de esta caja, la rara y delicada decoración pintada de este cofre, así como la calidad de las transformaciones que ha sufrido con la adición de los emblemas reales franceses, son elementos que sugieren que esta caja fue un regalo de la corte otomana a la corte francesa. Los intercambios de regalos diplomáticos entre la corte otomana y las distintas cortes europeas eran frecuentes. Estos regalos de la más alta calidad eran los símbolos de la influencia artística otoman
La estola imperial está cosida a partir de ocho piezas de distintos tamaños cortadas de la misma tela dorada. La seda negra utilizada para las águilas se ha desprendido en gran parte; sólo quedan los medallones redondos rodeados de hileras dobles de perlas. Éstos se alternan con un total de 68 apliques de plata dorada que, al igual que en el lado largo de la estolaa, están engastados en hileras dobles de perlas. Para proteger el precioso tejido de seda, todas las hileras de perlas y la mayoría de los apliques están recubiertos de pergamino. Los esmaltes de los apliques están recubiertos por varias capas de papel, cortadas con precisión y cubiertas por una escritura que puede fecharse en el siglo XIV. La pieza parece haber sido modelada a partir de su predecesora normanda, que pudo estar dañada, o de una versión Hohenstaufen intermedia. Tal vez se fabricó para Luis de Baviera. Destaca su inusual longitud; no es posible llevarla como una estola litúrgica. Parece inspirarse en el loros que llevaba el emperador bizantino y que fue imitado por los normandos. Con la ayuda de los mosaicos que representan a Roger II y Guillermo II en Palermo, se puede reconstruir la tradición de llevar el loros sobre los hombros y alrededor de las caderas, lo que también resuelve el enigma de las distintas piezas con las que se cosió la estola vienesa. Al coser las piezas, siempre se prestaba atención a la actitud del águila, para que cuando la estola estuviera correctamente envuelta el águila siempre fuera visible con la cabeza hacia arriba. Sin embargo, parece que pronto se perdió el recuerdo de los loros imperiales; la Stola se consideraba entonces igual a la estola sacerdotal y se llevaba drapeada sobre el pecho a pesar de su gran longitud.
La patena, formada por un disco cóncavo de sardónice, tiene una montura de plata dorada con piedras preciosas y esmalte de plique. En el centro hay fijado un esmalte cloisonné que representa la Última Cena, estilísticamente próximo a un grupo de esmaltes fechables entre finales del siglo IX y principios del X. de finales del siglo IX y principios del X reunidos en torno a la corona de León VI procedente del tesoro de San Marcos Marcos de Venecia. Algunos objetos del tesoro de San Marcos se referirían también a ciertas soluciones técnicas del montaje de la patena del Louvre
Los cetros universitarios, generalmente confeccionados en parejas durante la Edad Media, se portaban a la cabeza de las procesiones académicas y significaban la autoridad del claustro universitario. El grabado de la empuñadura indica que este cetro fue entregado en penitencia al cabildo catedralicio de Lübeck en 1478. Se desconocen las circunstancias, pero es probable que el escudo heráldico con las armas del obispado de Lübeck y la figura de San Juan el Bautista, uno de los santos patronos de la catedral, se agregaron en este momento. Se cree que este cetro se hizo para la Universidad de Rostock y que su pareja, muy modificada, se encuentra ahora en el Museo St. Annen de Lübeck.
Capítulo de la catedral de Lübeck, Lübeck, Alemania (1478-1803/5); Grandes Duques de Oldenburgo, Schloss Eutin, Alemania (1803/5-vendido en 1932) ; Leopold Salomon, Dresde y La Haya (1932-d. 1935)
Perteneciente a un conocido grupo de objetos venecianos de las mismas características, esta cruz, que algunos documentos aproximarían al patrocinio de Violante de Aragón (1236-1300/1301), fundadora del convento de Allariz, presenta un conjunto de microesculturas de plata dorada posiblemente de origen francés o atribuibles a un orfebre de cultura transalpina. La base, en forma de pirámide truncada, incluye esmaltes de plique y miniaturas bajo cristal, la mayoría restauradas
San Yrieix, cuyo cráneo se hallaba en este relicario, fue el fundador en el siglo VI de un monasterio en la ciudad al sur de Limoges que hoy lleva su nombre. En la región de Limoges se desarrolló durante la Edad Media una veneración especial por los relicarios en forma de cabezas de santos locales, devoción que perdura hasta nuestros días. En los días festivos, la imagen se llevaba en procesión por las calles y luego se colocaba en el altar para ser venerada por los fieles. Originalmente, la imagen de plata cubría un núcleo de madera, que se expone en las inmediaciones. Aunque cuidadosamente tallado, en un principio no estaba destinado a ser visto, sino a dar forma y servir de soporte a la envoltura de metal precioso. Una vez colocado el cráneo en su lugar, este núcleo de madera, aunque delicadamente tallado, habría quedado completamente oculto por las láminas de plata. El material precioso evocaba el semblante celestial del santo, mientras que la calavera transmitía la sensación de su autoridad permanente.
Si la presencia de esmaltes no es segura para la primera fase (976), la Pala los tenía ciertamente en su segunda versión (1105). Nuevos esmaltes, posiblemente procedentes de la iglesia constantinopolitana del Pantocrátor, se añadieron en 1204 y se incorporaron al antependium en 1209, durante los años del dux Pietro Ziani (1205-1229). El aspecto actual se remonta a la iniciativa del dux Andrea Dandolo, que entre 1343 y 1345, encargó una revisión mediante un trazado de orfebrería gótica caracterizado por un enmarcado foliado naturalista, monturas de piedra troncopiramidales y porciones de esmalte translúcido con motivos ornamentales próximos a los de los esmaltes
Traída a Tournai por un cruzado en 1205, la estauroteca presenta una ornamentación compuesta de piedras preciosas, un perímetro exterior marcado por perlas, mientras que en el centro se encuentra en un lado un pequeño esmalte de plique, en el otro una caja cubierta de cristal con las reliquias de la Vera Cruz debajo. Ha estado en el centro de un debate sobre la cronología, pasando de ser una obra bizantina del siglo VI-VII a un artefacto de los siglos VIII-XIX.
Una nave de sardónica con diez gallones descansa sobre una pequeña base oval. El montaje consiste en un labio liso de plata dorada que sigue la forma del jarrón, rematado con un ancho borde de filigrana, realzado con piedras preciosas y esmaltes en el exterior. Seis tallos retorcidos unen el labio al pie.
Dentro del tesoro conservado en el tesoro de la catedral de Aquisgrán, el "Olifante de Carlomagno", realizado en marfil y con añadido posterior de metal y piedras preciosas se muestra sobre un cinturón colgante adicional de finales del siglo XIV, de terciopelo rojo oscuro, en el que está bordada la inscripción Deyn Eyn ( apropiado para ti, o quizá Dein (des Kaisers) Eye (ein Horn), es decir, tu cuerno).
Esta botella hallada supuestamente en Nishapur, podría haber tenido sus orígenes de fabricación en Irak, La decoración verdosa se conseguía recortando la capa exterior del vidrio, excepto donde el motivo aparece en relieve suave y biselado. El motivo, característico del arte abbasí primitivo y utilizado en materiales de muchos tipos, se desarrolló por primera vez para los relieves de estuco que decoraban los edificios de la capital, Samarra. Los pájaros estilizados de la botella y los ornamentos vegetales entrelazados y abstractos son otros motivos que aparecen con frecuencia en el arte de la época.
Botella de color oscuro translúcido. La decoración aplicada cerca de la parte inferior del cuello consiste en tres estelas que forman un zigzag irregular calado entre dos nervaduras horizontales continuas. La decoración soplada consiste en cuatro frisos continuos separados por costillas horizontales simples y con una costilla horizontal adicional bajo el friso inferior (de arriba abajo): (1) 12 elementos contiguos en forma de lengua apuntando hacia abajo; (2) rollo vegetal continuo con nueve hojas o flores elaboradas; (3) inscripción cúfica, traducida como "Y al dueño felicidad y bendición y alegría"; y (4) rollo vegetal continuo.
Cofre de marfil siciliano datado en el siglo XII que albergaba los huesos de San Petroc. Según narra el relato hagiográfico del santo, un clérigo sedicioso, robó los huesos de San Petroc de su iglesia prioral en Bodmin y se los llevó a Gran Bretaña. Un año después, y tras una serie de milagros propiciados por San Petroc, el prior de Bodmin consiguió, gracias el jefe de la cancillería real, elevar una súplica al rey Enrique II y al regente de Bretaña para que las reliquias fueran devueltas a la iglesia del priorato. en el cofre de marfil que se conserva en la actualidad. Los restos de San Petroc regresaron a Bodmin en acto solemne presidido por el erudito y santo obispo Bartolomé custodiados en el cofre de marfil que se conserva en la actualidad.
Esta daga de plata es toda una historia en sí misma. Su descripción es un viaje a través de los encuentros entre Oriente y Occidente en la Edad Media. No sabemos si se trata de un regalo de Saladino o de su hermano al-Adil a Ricardo Corazón de León con motivo de su partida de Tierra Santa, o bien de un obsequio de al-Kâmil a Federico II de Sicilia durante la cesión de Jerusalén a los cruzados. O simplemente un botín de guerra o un objeto comprado en un bazar. Lo que realmente importa es su valor narrativo, la imaginación que encierra. De sección hexagonal, está dividido en dos por un anillo dispuesto entre el pomo y la espiga. Diferentes elementos llaman nuestra atención. Un grifo alado adorna la parte central plana de una de las caras del pomo; en la otra cara, un motivo cruciforme florido, con una forma de flor de lis atestiguada en pomposos cruzados procedentes de Tierra Santa, aparece dentro de un rombo. La vaina está dividida en cuatro secciones y termina en un botón bulboso en forma de turbante.
Corona perteneciente a Constanza de Aragón , que en la que probablemente se llevó la corona, es decir, la coronación imperial de Federico II y la propia Constanza de Aragón. La corona se presenta hoy como una especie de casquete radial formado por el cruce de dos arcos con cuentas, perlas más grandes con engastes en forma de cesta y placas esmaltadas que rodean cuadrilobos igualmente esmaltados y bordados con engastes de gemas. Las intersecciones de los arcos están rellenas por cuatro segmentos triangulares formados por láminas rígidas, metálicas y filigranadas, y bordadas con otras tantas gemas. Por último, la banda inferior está unida a una tira bordada con placas de filigrana en forma de lirio y, colgando del borde de este tejido, en los dos extremos opuestos de la corona, hay dos pendilia o kataseista. Debido a su forma actual las interpretaciones tradicionales mantienen su verosimilitud, ya que la obra es esencialmente comparable en su estructura tanto a la corona de Santa Isabel, donada como relicario por Federico II, como a la llamada Corona Regni Hungariae.
Tablero de ajedrez transformado en cobertura de libro
La portada del libro relicario fue hecha usando un tablero de ajedrez y damas, probablemente producido en Venecia en el primer tercio del siglo XIV . Miniaturas bajo cristal de roca que representan escenas cortesanas y mitológicas forman sus cuadrados “blancos”, mientras que las tejas de jaspe representan los cuadrados “negros”. En el centro del panel central empotrado, debajo del cristal de roca una reliquia de la Vera Cruz. Los cuatro paneles laterales contienen los símbolos estampados de los evangelistas con sus nombres. La contraportada presenta una representación grabada, de gran importancia artística, de San Blas, principal patrón de la fundación de la familia Welf en Brunswick , entronizado con vestimentas episcopales . A sus lados se encuentran arrodillados Otón, duque Otón el Suave de Brunswick - Gotinga (m. 1318-1344), e Inés, su segunda esposa, Inés de Brandeburgo (1297-1334), fundadores de la fundación. La media figura de una mujer implorando a San Blas y el lobo con un cerdo en la boca, bajo las cabezas de los dos copatronos, Juan el Bautista a la izquierda y Santo Tomás de Canterbury a la derecha, ilustran un episodio de la leyenda de San Blas. Ubicación histórica: Brunswick , Iglesia de San Blas.
Cuenco de cuerno de rinoceronte y coco con piedra bezoar
Cuenco realizdado en cuerno de rinoceronte, proveniente de Ceylan hacia 1550, y montado en plata probablemente en la Península Ibérica a finales del siglo XVI. En su interior contiene una piedra bezoar, considerada nigromántica durante siglos. En la parte superior de la copa lleva grabada una inscripción con un salmo.
Sillón realizado con los con los huesos del famoso elefante Solimán, cuya historia está hábilmente grabada en el asiento. El elefante llegó como regalo al posterior emperador Maximiliano II a Portugal a través de los Alpes hasta Viena, donde murió en 1554. Poco después, el entonces alcalde de Viena mandó fabricar el mismo sillón.
Taza realizada en una una nuez de Seychelles, una nuez que rara vez llegó a Europa y, por lo tanto, preciosa, que antiguamente se consideraba un molusco. Como tapa se ha utlizado un cuerno de antílope. Este recipiente es un ejemplo de los muchos obetos que se agurparon en el tesoro de la Orden Teutónica. Anteriormente en la Cámara de Arte del Emperador Rodolfo II, luego en la Cámara de Arte de su hermano, el Gran Maestre del Archiduque Maximiliano
Colgante de filigrana de oro con las armas del duque de Alba (1508- 1582) en forma de petaca, que contiene un bezoar de Goa, cuarto cuarto del siglo XVI.
Copa realizada en cuerno de rinoceronte proveniente de China hacia 1600 y montada sobre soporte metálico en la Pnenísula Ibérica. En su inteiror contiene una piedra Bezoar. Se buscaban los bezoares porque se creía que tenían el poder de un antídoto universal contra cualquier veneno. Se creía que un vaso que contuviera un bezoar neutralizaría cualquier veneno que se vertiera en él. La palabra "bezoar" procede del persa pād-zahr (پادزهر), que significa literalmente "antídoto".
Copa realizada en cuerno de rinoceronte proveniente de India, hacia 1600 y montada sobre soporte metálico en la Peníusula Ibérica, que perteneció al Archiduque. En su interior contiene una piedra Bezoar.
Botella de vidrio esmaltado y dorado, atribuida a talleres del Levante islámico y datada hacia ca. 1300. Presenta forma de cantimplora con asas laterales, decorada con escenas figuradas de carácter cortesano y motivos vegetales, integradas en un programa ornamental propio de la producción de vidrio de lujo del Próximo Oriente medieval. La pieza testimonia la circulación de objetos islámicos hacia Europa central en la Baja Edad Media. No se documentan inscripciones legibles ni nombres de comitente o artesano.
Compuesto
Existente
1300
34.7919229, 48.2084149
36.3624885, 16.3685998
[34.7919229,36.3624885],[ 48.2084149, 16.3685998]
Siria, Catedral de San Esteban, Viena
Religioso
Cantimplora
Vidrio esmaltado y dorado
12,5
Objeto viajero; objeto no transformado; circulación medieval; vidrio islámico
Pequeña botella en cristal de roca de origen fatimí, reutilizada y montada en Italia hacia el año 1400 sobre vermeil e incrustaciones. Recuerda a la botellita relicario del Victoria and Albert Museum. En este caso se trata de la donación que la esposa del coleccionista Jean-Charles Davillier hizo al Museo del Louvre en 1885
Capiteles califales de la iglesia de S. Antonio Abad de Obejo
Capiteles califales de acarreo de orden compuesto con cálatos cilíndrico decorado con dos filas de hojas de acanto estilizadas y prominentes volutas coronando el equino. Los capiteles califales de ataurique suelen tener un detallado y minucioso trabajo de trépano de decoración vegetal esquemática. Se encuentran dispuestos a hueso sobre las columnas de mármol que sostienen los arcos peraltados que separan las tres naves de la iglesia de San Antonio Abad de Obejo, levantada en el siglo XIII y reformada en el siglo XVII. La localidad cuenta con un rico pasado hispanomusulmán testimoniado por los restos de su castillo, situado en la línea fronteriza Córdoba-Mérida, cedido al concejo cordobés tras la conquista de Fernando III el Santo junto a otros castillos de la sierra.
Elefante de ajedrez de "Carlomagno" con inscripción árabe
La pieza representa al rey en traje indio (kurta) sobre un elefante de guerra. El elefante está colocado sobre una base redondeada, cuyo borde está decorado con un friso de dos hileras de perlas. Rodean al elefante cuatro jinetes, con las armas desenvainadas. Un quinto jinete es llevado con su caballo por la trompa del elefante. El animal está adornado con diversos elementos; en la parte superior de su cráneo se ven los elementos de una figura desaparecida, probablemente el mahout. En su frente, un prisionero desnudo está boca abajo. Sobre su lomo, el elefante sostiene una plataforma almenada decorada con ocho guerreros a pie en fila; en su centro, una figura ricamente adornada está sentada con las piernas cruzadas. Bajo el pie hay una inscripción en árabe.
Vaso de porfirio con el que el Suger, abad de Saint-Denis, concluye su libro sobre su labor administrativa ("De administratione") con un pasaje dedicado a los vasos litúrgicos que introdujo en el tesoro, dos de los cuales se exponen también en el Louvre como osn el vaso de Leonor y el vaso de sadónica. En ese texto nos cuenta cómo, tras encontrar este vaso de pórfido admirablemente pulido que había estado guardado en un cofre, tuvo la idea de transformarlo en un águila encargándole una montura de plata y oro (plata dorada), para hacerlo aún más digno del servicio divino en el altar. Y los dos versículos latinos ("versiculi") que hizo inscribir en la base del cuello de la rapaz resumen sus pensamientos: "Esta piedra merece ser engastada en oro y piedras preciosas. Era mármol, pero ahora es más preciosa que el mármol".
Esta obra es uno de los siete aguamaniles de cristal de roca fabricados para los gobernantes de El Cairo durante el periodo fatimí (909-1171). Se necesitó una enorme habilidad para ahuecar una sola pieza de cristal de roca y tallar la delicada y poco profunda decoración. En algunas secciones, las paredes de la vasija son tan finas como un milímetro. La superficie está adornada con guepardos y diseños geométricos y botánicos. Aunque la función de los aguamaniles de cristal de roca sigue siendo incierta, sabemos que se consideraban objetos de prestigio que se exhibían en el tesoro real. La corte fatimí vendió muchas de sus valiosas obras en la década de 1060, durante un periodo de hambruna y agitación. Los ewers se llevaron a Europa, se embellecieron para adaptarlos al gusto local y a menudo se guardaron en los tesoros de las catedrales.
Anillo de cristal de roca tallado, montado sobre una base de plata dorada, parcialmente cincelada y esmaltada. Pie de seis puntas con espigas engastadas en las enjutas. En la parte superior horizontal se asienta una base más pequeña, de seis paneles, de la que crece el fuste. Los arquitrabes verticales están trabajados como una galería cuatrifoliar calada. En cada paso de los dos escalones y en las puntas salientes hay tres hojas esculpidas en plata, cuyos tallos comunes apuntan hacia el centro en una espiral vertical. El corto fuste moldurado tiene forma hexagonal y se ensancha hacia el nodus, concebido como una pequeña arquitectura: seis frontones flanqueados por pilares con pináculos forman una capilla. Las ventanas de arco apuntado presentan tracerías en la parte superior y un fondo de cristales esmaltados en azul translúcido. Tras los frontones apuntados, el tejado se eleva hasta una corona almenada, de la que finalmente sale la pieza superior de fuste hexagonal. Éste se ensancha hacia arriba y termina con una placa, también almenada, sobre la que se asienta el clip de montaje del anillo de cristal de roca.
Botella/perfumero en cristal de roca tallado, atribuida a producción fatimí en Egipto (prob. El Cairo), ca. 975–1050 (finales del siglo X–primera mitad del XI). Pieza de pequeño formato asociada a prácticas de perfume y cosmética en ámbitos cortesanos; su conservación en colección europea testimonia la circulación de cristal de roca fatimí hacia Occidente.
Compuesto
Existente
1050
30.0595563
31.2172648
[30.0595563,31.2172648], [30.0595563,31.2172648]
Egipto
Suntuario
Botella
Cristal de roca tallado
No consta
Objeto viajero; fatimí; sin inscripción documentada; no transformado
Cuerno de marfil ligeramente curvado. La decoración tallada en relieve consta de tres zonas: Zona sonora, zona central y zona de soplado. Cada zona presenta medallones con representaciones de diversos animales y está separada de las demás por dos bandas de zarcillos ondulados con hojas de palmetas y una franja sin motivos. Dentro de los medallones se representan diversos animales, algunos estilizados y otros naturalistas. Se reconocen leones, liebres, íbices, gacelas, pavos reales y aves de rapiña, hienas o chacales dorados y criaturas míticas, unas veces girando hacia la izquierda y otras hacia la derecha. Entre los medallones, así como en los espacios intermedios, aparecen motivos vegetales. Los extremos de las zonas de sonido y soplo son lisos. El olifante es similar al olifante (K 3106), aunque aquí las figuras están talladas de forma más tosca. Es más probable que se trate de una réplica del olifante medieval, por lo que resulta difícil determinar su origen.
Reflejo del lenguaje visual común de la región mediterránea, tanto bestias fabulosas como animales ordinarios habitan los redondeles entrelazados tallados en este colmillo de marfil. Estos espléndidos objetos sobrevivieron a menudo porque se guardaban en los tesoros de las iglesias europeas. Este cuerno perteneció a un monasterio benedictino de Dijon (Francia) y es el único ejemplar que conserva su estuche original.
Caja en hueso del tesoro de la Catedral de Vercelli
En la Edad Media, los artículos de lujo procedentes del Oriente Próximo islámico encontraron un mercado en la Europa cristiana. Estas importaciones gozaban de un prestigio tan enorme que los artículos de lujo fabricados en Europa se decoraban a menudo con estilos islámicos.
Cuerno de marfil tallado en dieciséis facetas; con cuatro monturas de plata, una embocadura y tres bandas que rodeanel cuerno; la banda de plata que rodea la embocadura tiene follaje dividido en dieciséis compartimentos, cada uno con un pájaro bajo triple dosel; banda dividida en dieciséis compartimentos con figuras grabadas de un rey, un obispo y un guardabosques; doce de los compartimentos restantes muestran alternativamente figuras de perros y animales, el decimotercero con un león; todos los paneles están decorados con esmalte translúcido que se conserva en parte; la siguiente banda está dividida en dieciséis compartimentos, quince de los cuales muestran escenas de caza, uno con un cazador tocando un cuerno; esta banda nunca estuvo esmaltada, la última está ocupada por un lazo de suspensión; boquilla decorada con líneas rellenas alternativamente de galones; baldaquino de cuero en dos partes: (1): correa de cuero con seis redondeles de plata y cuatro refuerzos de cinturón a rayas, los redondeles llevan blasonados en argento tres leones dentro de doble fresson flory counter flory gules; los redondeles tienen placas circulares traseras en el otro lado del cuero, una de las cuales falta; (2): Arnés formado por dos tiras de cuero con hebilla y gancho en cada extremo; las tiras se mantienen unidas por una montura abisagrada grabada con diseño de león couchant, polilla y dos aves, posiblemente garzas; quedan restos de esmalte verde translúcido y rojo opaco; placas a las que se sujeta esta montura, dos redondeles, y una de las placas blasonada con las mismas armas que los redondeles del cinturón; segunda placa con gancho más grande que la primera y grabada por ambos lados con un ciervo bajo un árbol; eclosionada en el anverso, reverso con dibujo de pañales; sin restos de esmalte; armas de los Randolph, condes de MorCuerno.
Este relicario tiene la forma de una torre gótica en miniatura. Es un elaborado marco arquitectónico para un recipiente transparente de cristal de roca que contiene una reliquia identificada como un diente de San Juan Bautista por una inscripción en la base del relicario. El cristal de roca era muy apreciado en el mundo islámico medieval. Considerado una piedra preciosa, se utilizó para crear una serie de lujosos objetos seculares, incluido este recipiente, que probablemente estaba destinado originalmente a ser un contenedor de aceites perfumados.
Este conjunto pertenece a un conjunto de obras creadas bajo la influencia del arte islámico en Sicilia. Tiene como telón de fondo la corte normanda y el periodo angevino en la isla (siglos XII y XIII ). Además de los encantadores motivos de pájaros y felinos que la adornan, su interés reside en los sucesivos gestos de los artistas que revela. La adición de un medallón esmaltado en la superficie superior, después de su realización, atestigua la preciosidad con la que ha sido reconocido a lo largo del tiempo y la fascinación que Occidente sentía por Oriente.
Este icono está compuesto por una tabla de madera maciza, relativamente gruesa, ahuecada en su parte central, donde se fija una placa de marfil que representa la Natividad, provista de un primer marco compuesto por tres finas varillas de marfil talladas con palmetas estilizadas, siendo la cuarta, a la izquierda, restaurada con yeso. Alrededor del marfil, en el amplio marco exterior del icono, hay clavadas cuatro láminas de plata dorada, trabajadas en repujado, en las que destacan medallones sobre un fondo continuo de elegantes arabescos vegetales. El icono se transformó en relicario en el siglo XIV o XV.
Caja de marfil, adornada con apliques de plata y niel grabados con pavos reales enfrentados y una inscripción árabe. Ya mencionada en 1369, servía para guardar la supuesta casulla de san Regnoberto.
De forma rectangular, la caja tiene un núcleo de madera recubierto de finas láminas de marfil sujetas por clavijas y cantoneras. Está decorada por ambos lados y en la tapa con escenas de caza de halcones, guepardos y gacelas, pintadas en rojo y verde y realzadas con dorados. El repertorio iconográfico (pavos reales, liebres, ciervos, loros, flores estilizadas, jinetes, etc.) demuestra la pervivencia del arte islámico en la Sicilia del siglo XIII.
Compuesto
Existente
1200, 1450, 1791, 1893
37.1233338, 48.0692205
11.1550632, -0.7759895
[37.1233338,11.1550632],[ 48.0692205, -0.7759895]
Sicilia, Colegiata de San Tugal, Museo de Bellas Artes de Laval
Según la tradición, la caja fue un regalo diplomático o de boda para uno de los señores de Laval. Fue donada por Ana de Laval, viuda de Guy XIII, a la colegiata de San Tugal. La arqueta sirvió entonces de relicario para conservar los restos del fundador del obispado de Tréguier. Cuando la colegiata fue destruida en 1791, el relicario de plata que la contenía fue fundido y la arqueta se guardó en la iglesia de la Trinidad antes de pasar a una colección privada. A principios del siglo XIX, los fragmentos óseos fueron finalmente trasladados a un nuevo relicario de cobre dorado. La arqueta de marfil se vendió al museo Laval en 1893.
La Mano de la Justicia de marfil del Louvre es una versión del siglo XIX realizada para la coronación de Napoleón en 1804. La Mano de la Justicia medieval (¿siglo XIII?), que se utilizaba antes de la Revolución para la coronación de los reyes de Francia, se conservaba en el tesoro de Saint-Denis; la conocemos por una acuarela de Gaignières (París, BnF, Fr. 20070) y un grabado, invertido, de la obra de Dom Bernard de Montfaucon, Les Monumens de la monarchie françoise (I, 1729, pl. III). Consistía en una mano derecha que hacía un gesto de bendición, "de marfil de unicornio", es decir, tallada en un colmillo de narval; esta mano estaba sujeta a la parte superior de un bastón de orfebre. Se la llevaron con el resto del tesoro en 1793, pero no se conservó. Sin embargo, Napoleón I decidió que algunas de las galas que antes se encontraban en el tesoro de Saint-Denis debían incluirse en su coronación, y Vivant Denon encargó al orfebre Martin-Guillaume Biennais que rehiciera una Mano de la Justicia. Su fuente de inspiración fue el grabado de Montfaucon, aunque no tuvieron en cuenta la advertencia del autor de que el grabado estaba invertido: la nueva Mano de la Justicia, tallada en una pieza de marfil de elefante, es una mano izquierda. Estaba unida a un bastón de cobre dorado, enriquecido con un nudo de orfebrería formado por el bisel medieval del "anillo de Saint-Denis", al que se añadieron dos camafeos de cristal de roca y una amatista calcográfica, también de Saint-Denis, a los que se dio una montura imitando la del anillo. La Mano de la Justicia, que en la actualidad se cree que pertenece al tesoro de Saint-Denis, se incluyó en los "Honores de Carlomagno" en la coronación de Napoleón I, y posteriormente se utilizó en la coronación de Carlos X.
La copade Carlomagno. Esta copa (o Hanap) finamente cincelada y decorada se fabricó probablemente en Siria, mucho después de la muerte de Carlomagno, y es un delicado ejemplo del arte de la fabricación de vidrio en Oriente Próximo en el siglo XII
En la Edad Media, Constantinopla, Palermo, Venecia, París y Praga eran centros de producción de costosas vasijas de piedras preciosas. Desde allí llegaban a las cortes de los príncipes seculares y eclesiásticos. El origen y la fecha de las piezas individuales son muy difíciles de determinar, ya que escasean las fuentes inequívocas, mientras que su lenguaje formal y su decoración rara vez son directamente comparables a los de las obras de metal o cerámica.
Las lámparas de mezquita decoradas con esmaltes se produjeron principalmente en Egipto y Siria durante el periodo mameluco. Los sultanes mamelucos las encargaban para obsequiarlas a las mezquitas de El Cairo.
Salero en forma de árbol con dientes, serpiente y escorpión
El aparador llamado lengua de víbora servía como recipiente para la sal. Además de su función decorativa, la rama de coral montada en él siempre ha sido considerada un amuleto contra todo tipo de enfermedades. Según la creencia popular medieval, las "lenguas de serpiente y dragón", en realidad dientes fósiles de tiburón, tenían la propiedad de indicar la presencia de veneno mediante el sudor. Además, se utilizaban como antídoto contra los venenos que se encontraban en los alimentos o en la sal. Por ejemplo, el acompañamiento de lengua de víbora mencionado por primera vez en 1526 sólo se conserva en el Museo de Historia del Arte de Viena y en la Bóveda Verde de Dresde.
Estos tres peines tienen forma rectangular con frisos decorativos en el centro que representan animales o motivos ornamentales tallados en marfil y dos filas de dientes de distinto grosor. Unas bandas de oro con rubíes en engaste cuadrado sirven de joya adicional. Los frisos de las peinetas n.º 1243 y 1244 están calados: El n.º 1243 muestra (desde el centro hacia fuera) liebres, búhos y leones; el n.º 1244, liebres, búhos y dragones. El friso del peine n.º 1245 presenta cuatro relieves de marfil con leopardos y elefantes o gacelas y dragones entre zonas decorativas caladas a cada lado. Al igual que las cajas n.º 1241 y 1242, los peines fueron probablemente un regalo de la reina Catalina de Portugal al duque Albrecht V de Baviera. El peine n.º 1245 puede identificarse entre 1550 y 1555 en un inventario de las colecciones de arte de Catalina. En la Kunstkammer de Múnich, las tres peinetas estaban guardadas cada una sobre un pequeño cojín de tafetán en un recipiente alargado, que estaba cubierto por dentro y por fuera con satén de color crema y decorado además con bordados en el exterior (no conservado).
“Cofre cingalés” (o cofre de Ceylán/Sri Lanka) se refiere a una caja o arca de marfil tallado originaria de Sri Lanka (llamada entonces Cingalés) que llegó a Europa como parte del comercio y de la diplomacia entre Asia y Portugal durante la expansión marítima en el siglo XVI. Catalina de Austria no solo fue reina de Portugal, sino también una coleccionista muy activa de raridades y objetos provenientes de Asia y otros territorios bajo influencia portuguesa. Parte de estas piezas formaron su colección personal de objetos raros, una especie de cámara de maravillas (Kunstkammer) que fue una de las más importantes de su época en Europa. El cofre Fue fabricado aproximadamente alrededor de 1543 en la corte del rey de Kotte en Ceylán. está elaborado en marfil con monturas de oro y piedras preciosas (rubíes y zafiros), y las tallas muestran escenas locales tradicionales como danza, músicos, personas con elefantes y escenas de homenaje y oración
La forma y el diseño característicos de este cofre de marfil, al igual que el n.º 1241, corresponden a un grupo de cofres de este tipo fabricados en la corte del rey de Kotte, en Sri Lanka, entre 1543 y 1580. Presenta catorce relieves con representaciones figurativas en las paredes del recipiente rectangular y en los taludes de la tapa, frisos que enmarcan representaciones de animales y plantas y tres campos de zarcillos calados con animales y cabezas humanas en la superficie plana de la tapa. El relieve central de la parte frontal muestra a un gobernante cingalés o a un cortesano de alto rango cenando con un europeo, tal vez Dom Joăo de Castro, que fue virrey portugués y gobernador de la India entre 1545 y 1548. Ambos nobles están sentados a una mesa europea en sillas de tijera portuguesas. El relieve de la izquierda representa a dos caballeros con armadura a caballo, alzando sus lanzas el uno contra el otro en una justa; a la derecha, un portugués monta un caballo con brida india y su séquito viste ropas occidentales. Las tres escenas del reverso del recipiente muestran cacerías portuguesas; los campos de las tapas inclinadas representan escenas de danzas cingalesas y un campo muestra a un gobernante, quizá el rey Bhuveneka Bāhu, aceptando el homenaje de un cortesano. Los relieves de los lados estrechos de la arqueta representan al dios-rey budista Bhuveneka Bāhu, similar a la arqueta n.º 1241: En un lado está sentado en su trono, pero aquí con una espada en la mano; en el otro, cabalga un elefante de guerra acorazado que lleva una flor de loto en la trompa. De la versión original de la arqueta sólo se conservan las molduras doradas con engastes de caja en la parte inferior de los lados largos. La nueva versión posterior, engastada con piedras preciosas y perlas, consta de bandas esmaltadas doradas y multicolores, criaturas míticas como pies en las esquinas y la decoración de la cerradura en forma de escudo. El pomo de la tapa, descrito en el inventario de la Kunstkammer como una esmeralda cuadrada, se ha perdido. Al igual que el n.º 1241, esta arqueta fue probablemente uno de los regalos de la reina Catalina de Portugal al duque Alberto V de Baviera.
Las piedras de Goa, llamadas así por el lugar donde las fabricaron los jesuitas a finales del siglo XVII, eran versiones artificiales de los bezoares (cálculos biliares de rumiantes). Ambos tipos se utilizaban por sus poderes medicinales y talismánicos. Estos preciados objetos se envasaban en elaborados recipientes de oro y plata y a menudo se exportaban a Europa. Se conservan ejemplos en tesoros europeos, como el que se hizo para el duque de Alba a finales del siglo XVI (Kunsthistorisches Museum, Viena). La piedra solía ser un compuesto de materiales orgánicos e inorgánicos, como bezoar, concha, ámbar, almizcle, resina y gemas preciosas trituradas, que se raspaba e ingería con té o agua. El recipiente de oro en forma de huevo que contiene esta piedra está formado por mitades semiesféricas, cada una de ellas cubierta por una capa de calados foliados de oro perforados, cincelados y cincelados. La superficie está decorada con un arabesco y un enrejado ojival con diversos animales, algunos muy europeizados, como unicornios y grifos. Es probable que estas imágenes llegaran a Goa a través de los portugueses y que reflejaran la influencia de un determinado mecenas europeo. (Este ejemplo fue llevado a Inglaterra en el siglo XVIII por un oficial británico de la Compañía de las Indias Orientales).
El bezoar es la piedra estomacal de la cabra bezoar asiática o de la llama sudamericana. También se obtenían piedras menos valiosas de otros animales, como la gamuza y el ganado vacuno. El bezoar se compone de materiales no digeribles ingeridos. Su nombre deriva de la palabra persa bâd-sahr, que significa antídoto. En medicina popular, se conocía como "piedra contra todo veneno", "piedra de la salud" y "piedra del estómago". Rallado y añadido en pequeñas cantidades a un líquido, el bezoar se utilizaba en la Edad Media y principios de la moderna como remedio contra el envenenamiento, la epilepsia, la peste y la melancolía. El bezoar también podía simplemente sumergirse en el líquido, para lo que se le daba un precioso engaste. Decorados con preciosos trabajos de orfebrería, los bezoares no sólo eran importantes remedios médicos, sino también valiosos regalos de los príncipes. Se sabe que Rodolfo II valoraba los bezoares como remedio contra la melancolía. Originalmente no había ningún bezoar en el gabinete de curiosidades del archiduque Fernando II. Este bezoar procede del tesoro imperial de Viena. Es sorprendentemente grande y tiene una forma casi esférica. Las cuatro bandas de filigrana dorada de su engaste representan motivos vegetales y están forradas con finos alambres de oro retorcidos en espiral. Dos rosetas con 44 pétalos de filigrana dorada forman los casquetes polares opuestos. Encima hay una pequeña roseta a la que se une un anillo de sujeción también de filigrana de oro. El engaste de filigrana, con sus numerosas aberturas, permitía al bezoar transmitir mejor sus fuerzas al líquido en el que estaba sumergido. Por eso, en los siglos XVI y XVII se utilizaban mucho los engarces de filigrana de oro o plata para los bezoares.
La estatua-relicario de Sainte Foy de Conques está ricamente decorada con oro, plata dorada y una gran variedad de piedras preciosas, reflejo de las donaciones de los peregrinos a lo largo de los siglos. Entre los ornamentos se encuentran camafeos antiguos, intaglios romanos, perlas, amatistas, granates y cristales de roca, muchos de ellos reutilizados de joyas y objetos antiguos. Estas piedras no solo tenían un valor material, sino también un significado simbólico, asociado a la protección, la fe y el poder divino. El rostro, de aspecto hierático, está inspirado en modelos tardoantiguos, lo que refuerza su carácter sagrado y atemporal. La estatua-relicario de Sainte Foy comenzó a formarse a finales del siglo IX, cuando se creó el núcleo principal en madera recubierta de oro. Las piedras preciosas y los ornamentos no pertenecen todos a una misma época, sino que se añadieron progresivamente entre los siglos VIII y XII, conforme aumentaba la fama del santuario. Muchos camafeos e intaglios son piezas antiguas de época romana (siglos I–III), reutilizadas por su prestigio y valor simbólico. Durante la Edad Media, los peregrinos y nobles donaron perlas, gemas y placas de oro, integradas sin un diseño unitario. Esta evolución convierte al relicario en un objeto vivo, reflejo de siglos de devoción y acumulación artística.
Compuesto
Existente
200, 400, 800,1345
44.5923
2.3335404
[44.5923,2.3335404], [44.5923,2.3335404]
Conques, Paris, Venecia
Devocional
Relicario
Oro, Plata, Cristal, Cristal de roca, Gemas, Madera, Esmalte
El denominado Bastón de San Pedro es un reliquiario ottoniano fechado hacia finales del siglo X, asociado a la tradición de conservar fragmentos del báculo pastoral atribuido al apóstol Pedro. La pieza fue realizada en un contexto episcopal de alto prestigio, probablemente vinculado al taller del arzobispo Egberto de Tréveris, y refleja la función simbólica de la sucesión apostólica y la autoridad eclesiástica. Desde el punto de vista material, combina oro, piedras preciosas, perlas y esmaltes, empleando técnicas de orfebrería características del periodo ottoniano. Los estudios estilísticos e iconográficos indican un uso intencional de imágenes papales y apostólicas para reforzar la legitimación religiosa y política del poder episcopal. Conservado en tesoros catedralicios como la Domschatzkammer, el objeto constituye una fuente relevante para el análisis histórico-artístico y litúrgico del culto a las reliquias en la Europa medieval.
Compuesto
Existente
450, 780
50.9417179
6.9559514
[50.9417179,6.9559514], [50.9417179,6.9559514]
Domschatzkammer
Litúrgica
Bastón
Oro, Plata, Esmalte , Cristal de roca, Cerámica, Madera
Pyxide de marfil de elefante tallado en relieve, atribuida al Mediterráneo oriental y fechada en la segunda mitad del siglo VI (ca. 550–600). La escena principal desarrolla episodios de la vida de Cristo, incluida la conversación con la Samaritana y la curación de un paralítico, organizados en friso narrativo. En época bajomedieval se transformó en objeto de tesoro mediante una montura gótica de cobre (ca. 1400–1500), que la integra en pareja con otra pyxide y añade pie, bisagra, tapa cónica y cruz. La montura incorpora una inscripción en letras góticas con el nombre «IESUS», que actúa como marca devocional y de identificación del conjunto. El conjunto procede de Lavoûte-Chilhac (Haute-Loire) y fue adquirido para las colecciones nacionales en 1901.
El Gallo-veleta de San Isidoro de León es una escultura hueca de bronce, realizada mediante fundición, que coronó la torre del conjunto románico de San Isidoro. Su origen es objeto de debate, ya que los análisis formales y técnicos apuntan a una posible procedencia islámica califal (siglo X–XI), reutilizada posteriormente en un contexto cristiano. La pieza presenta rasgos estilísticos ajenos a la escultura románica occidental, como la simplificación volumétrica y la ausencia de iconografía cristiana explícita. La problemática principal radica en determinar si fue concebida originalmente como veleta, estandarte o elemento simbólico islámico, o si fue reinterpretada tras la conquista cristiana. Su estudio resulta clave para comprender los procesos de reutilización, transferencia cultural y circulación de objetos metálicos en la Península Ibérica medieval.
El aguamanil de sardónica conocido como el “aguamanil de Suger” es un objeto compuesto que incorpora una vasija de sardonica tallada entre los siglos V y XI, probablemente en Irán reutilizada como pieza litúrgica en la Europa medieval. La montura metálica del siglo XII, realizada en plata dorada con filigrana, piedras finas, perlas y niello, transforma la vasija antigua en un recipiente funcional para ritos cristianos, con un diseño que incluye asa en S y cuello prismático. Una inscripción latina atribuida a Suger, abad de Saint-Denis, expresa la intención devocional de ofrecer este vaso “a Dios con gemas y oro”, aunque su datación y autenticidad han sido objeto de debate. La pieza plantea problemas interpretativos sobre la datación precisa de la talla de sardonyx y la función original del vaso antes de su montaje medieval. Desde una perspectiva material, combina técnicas de trabajo de piedra dura y orfebrería medieval, proporcionando evidencia para el estudio de la reutilización de objetos suntuarios (spolia) y la circulación de materiales entre Oriente y Occidente. Su inclusión en el tesoro de una importante abadía y su conservación en el museo ilustran prácticas de colección, transformación y sacralización de artefactos antiguos en contextos litúrgicos durante el medievo europeo.
El relicario de la Santa Sangre de Weißenau es un objeto devocional medieval que contiene en un pequeño vial de vidrio un fragmento de tierra impregnada supuestamente con sangre de Cristo, venerada desde finales del siglo XIII tras su llegada al convento por donación atribuida a Rudolf de Habsburgo. La construcción del relicario combina vidrio para el contenedor interno con monturas de oro y plata, enriquecidas con ornamentación, piedras finas y técnicas de niello y filigrana, reflejando el trabajo de orfebrería y la riqueza decorativa propia del barroco tardío y de la Edad Moderna. La datación se sitúa en torno a finales del siglo XIII para la reliquia en sí, mientras que la funda artística y la decoración metálica corresponden a modificaciones posteriores, especialmente entre los siglos XVII y XVIII. Fue utilizado en procesiones rituales (Blutritt), en las que era llevado por sacerdotes y fieles, subrayando su función como objeto de devoción comunitaria y protección. Desde un punto de vista material y litúrgico, combina un contenedor físico (ampolla o vial) con ornamentos elaborados en metalistería y piedras preciosas, integrando arte, técnica y simbolismo religioso. Su estudio evidencia la reutilización, sacralización y resignificación de objetos y ofrece un caso relevante para la investigación sobre el culto a reliquias y la memoria litúrgica en la Europa medieval y moderna.
Caja rectangular con tapa hecha de hueso de ballena, tallada en relieve en los laterales y la parte superior con escenas de la tradición romana, judía, cristiana y germánica. La base está formada por cuatro lados ranurados y encajados en los montantes de las esquinas, y las placas inferiores encajadas en las ranuras de la base de los lados. Posiblemente se apoyaba sobre cuatro patas bajas. Sólo se conserva un panel decorativo en la tapa; los demás elementos son casi con toda seguridad sustituciones.
El relicario de la mano de Santa Atalia que se conserva en la iglesia de la Madeleine de Estrasburgo contiene la reliquia de la mano derecha de la abadesa benedictina atestiguada en la región alsaciana del siglo VIII, hija del duque Adalberto de Alsacia y sobrina de Santa Odilia, y primera abadesa del convento de San Esteban en Estrasburgo. Tras su muerte hacia 741, la comunidad veneró su figura como santa local, y la mano fue separada de su cuerpo poco después de su exhumación y custodiada como objeto de culto. El relicario combina materiales de metal precioso como plata dorada y cobre con un panel de cristal de roca que protege y hace visible la reliquia, ejemplificando técnicas de orfebrería medieval y modificaciones posteriores entre los siglos XII y XV. El culto a esta reliquia se inscribe en prácticas medievales de veneración de restos de santos, que reforzaban la identidad religiosa comunitaria y la vinculación de las iglesias locales con figuras sagradas regionales. La mano de Santa Atalia, además de su valor espiritual, ofrece un caso para el estudio de la transmisión litúrgica de reliquias, las transformaciones materiales de los relicarios y las narrativas hagiográficas que las rodean
Compuesto
Existente
700, 900, 1200, 1400
41.0314994, 48.5833319
28.9337203, 7.7556517
[41.0314994,28.9337203],[ 48.5833319, 7.7556517]
Bizancio? Colegio episcopal de Saint.Ettienne, Strasburgo,
En el exterior, los herrajes perdidos (asa, cerradura, aldabas y bisagras) han dejado cicatrices, y en el interior se han realizado toscas reparaciones. Los cinco paneles decorados que se conservan van acompañados de textos tallados en inglés antiguo y latín, con runas convencionales y codificadas, así como escritura insular, en diversas orientaciones. Cada lado está bordeado por un largo texto descriptivo y tres contienen etiquetas adicionales; el panel de la tapa sólo tiene estas últimas, aunque es posible que originalmente lo acompañara un texto más largo.
Compuesto
Existente
700?
33.5073668, 52.5095778
36.1184311, 13.3644309
[33.5073668,36.1184311],[ 52.5095778, 13.3644309]
Siria, Beuth-Schiinkel- Museum, Kunstgewerbermuseum, Frühchristlich-Byyzantinische Sammlung, Berlin
Esta pequeña caja de marfil es una pyxis. Este tipo de caja tiene un cuerpo cilíndrico y una tapa abovedada. Este ejemplar presenta una decoración calada de plantas estilizadas y cuatro águilas en pose heráldica. Este tipo de marfiles se produjeron en España durante los siglos X y XI. En esta época, la mayor parte del país estaba bajo el dominio de los árabes musulmanes de la dinastía omeya. Según la inscripción que rodea la tapa, este ejemplar se fabricó por orden del califa omeya al-Hakam II (gobernó entre 961 y 976). Es uno de los dos únicos objetos que se conservan de los que se sabe que se hicieron para él. El eunuco jefe, Durri al-Saghir, que supervisó el trabajo, también fue responsable de otro objeto, conocido como la píxide de Zamora. Al-Hakam encargó esta segunda pieza en 964 para su esposa favorita, Subh. Probablemente fue un regalo para celebrar el nacimiento de su hijo el año anterior. Las inscripciones de ambos marfiles son muy similares, lo que sugiere que se encargaron como pareja. La píxide del V&A presenta una inusual talla calada en la tapa. Es de suponer que estaba diseñada para contener sustancias perfumadas, y que el aroma se difundía a través de los agujeros. Los soportes metálicos para la aldaba y la bisagra se añadieron probablemente más tarde. Están decoradas con nielado. Se trata de una técnica en la que el decorador utiliza incrustaciones negras para rellenar el diseño hueco de una superficie metálica.
El panel frontal está dividido en dos. La mitad izquierda muestra una escena compuesta de la leyenda de Weland el Herrero, en la que Weland está de pie en su fragua, sujetando una calavera con unas tenazas. La mitad derecha representa la Adoración de los Magos, con la inscripción "mægi" tallada sobre los reyes. La inscripción principal en los bordes del panel es un verso aliterado en escritura rúnica sobre la ballena con cuyo hueso se fabricó la arqueta.
La caja bizantina del Tesoro de la Catedral de Lyon es un relicario de marfil tallado datado en torno al siglo X, procedente de talleres de Constantinopla o del Imperio bizantino, que refleja el repertorio iconográfico religioso de la época. La colección original del tesoro medieval de la Catedral de San Juan Bautista se destruyó en 1562 durante el saqueo calvinista y sufrió nuevas pérdidas por la fundición de metales preciosos en los siglos XVII y XVIII. El tesoro actual se reconstruyó principalmente mediante donaciones y adquisiciones de los siglos XIX, bajo los arzobispos Cardinal Joseph Fesch (1802–1814) y Monseñor Louis‑Jacques‑Maurice de Bonald (1840–1870), incorporando obras bizantinas, marfiles, esmaltes y orfebrería. La caja combina escenas religiosas, figuras narrativas y motivos vegetales, y su ensamblaje permite tanto la conservación de reliquias como su exhibición litúrgica. Su presencia en Lyon evidencia los intercambios culturales y materiales entre Oriente y Occidente y la adaptación de formas bizantinas en contextos litúrgicos occidentales. Forma parte de un conjunto que abarca desde piezas orientales hasta orfebrería medieval europea, subrayando la importancia del tesoro de Lyon como depósito de arte, devoción y memoria histórica.
La estauroteca de Limburg se encuentra en el tesoro de la catedral de Limburg an-der-Lahan (Alemania) y es uno de los mejores ejemplos existentes de la orfebrería del Imperio Bizantino Medio (843-1204), un ejemplar casi único, tanto por su de ejecución como por su suntuosidad.
La cubierta del Pericopario de Enrique II es una obra de encuadernación de lujo creada a comienzos del siglo XI (circa 1007–1012) para el manuscrito litúrgico encargado por el emperador Enrique II en el contexto de la fundación y dedicación de la Catedral de Bamberg. El soporte principal de la cubierta incluye placas de marfil tallado reutilizadas de períodos anteriores, entre ellas relieves carolingios que representan escenas como la Crucifixión y la aparición de las mujeres en el sepulcro, integradas en un marco enriquecido con metales preciosos, esmaltes y piedras finas. La inscripción de la cubierta menciona al donante imperial, y parte de los elementos metálicos, incluidos los esmaltes con los símbolos de los evangelistas, fueron creados específicamente para este encuadernado en talleres de Bamberg o Ratisbona asociados a la obra original. El uso de marfil carolingio junto con esmaltes bizantinos y metales orientales refleja la puesta en valor de materiales prestigiosos y la circulación de objetos de gran valor simbólico entre élites eclesiásticas e imperiales. La iconografía tallada y las técnicas de montaje material ponen de manifiesto la interacción entre tradición carolingia y estética ottoniana, al tiempo que subrayan la legitimación política y religiosa del emperador mediante la asociación visual con la narrativa evangélica. El códice y su cubierta forman parte de los ejemplos más significativos de la iluminación y la encuadernación de lujo de la Alta Edad Media, integrando materiales, técnicas y símbolos que articulan poder, fe y arte en la Europa del primer milenio
El Cristal de Saint‑Denis conservado en el British Museum es un intaglio de cristal de roca datado entre 846 y 869, producido probablemente en círculos artísticos vinculados a la corte de Carlos el Calvo dentro del periodo carolingio. La pieza muestra la Crucifixión de Cristo flanqueada por la Virgen María y San Juan, con medallones del Sol y la Luna en la parte superior, integrando iconografía cristiana y simbolismo cósmico que reflejan la relación entre lo terrenal y lo divino. La combinación de elementos humanos y celestes refleja la síntesis entre narrativa sagrada y simbolismo cosmológico, característica del arte carolingio tardío. Está tallada mediante grabado en intaglio sobre cuarzo, técnica que evidencia un alto dominio de herramientas para trabajar materiales duros. Fue originalmente parte del tesoro de la Abadía de Saint‑Denis, centro monástico e intelectual de gran prestigio en la Francia del siglo IX. Tras la Revolución Francesa, que dispersó gran parte del tesoro, el cristal pasó por colecciones privadas hasta su adquisición por el British Museum en 1855. Su estudio proporciona una valiosa evidencia sobre la circulación de objetos de lujo carolingios, las técnicas de talla en cristal y la integración de iconografía y simbolismo en objetos litúrgicos destinados a la devoción y a la legitimación política.
Panel bizantino con talla en marfil de la crucifixión
Los marfiles bizantinos eran muy apreciados en Europa occidental, donde sobrevivieron en los tesoros de las iglesias o se incorporaron a encuadernaciones de lujo. El marfil del panel de la izquierda formaba originalmente el centro de un icono bizantino de tres paneles. Pudo ser uno de los muchos regalos al convento de Santa Cruz de la Serós, fundado por la reina Felicia (m. 1085), esposa de Sancho V Ramírez (r. 1076-94), rey de Aragón y Navarra. La suntuosa portada contiene también un sello de zafiro, situado a la derecha de San Juan, inscrito en árabe con cuatro de los noventa y nueve "Bellos Nombres" de Dios.
Encuadernación de la Virgen con el Niño, procede del Oriente bizantino y de Lotaringia, y data del año 900. En cuanto a la orfebrería, data del siglo XIII y fue realizada en Renania. En cuanto a la orfebrería, data del siglo XIII y fue realizada en Renania. Presenta marfil de elefante, plata dorada y cristal de roca, amatista, ágata y jaspe. Este lujo extremo demuestra claramente la importancia del objeto, ya que el orfebre quiso dotarlo de las galas más espléndidas.
La placa de encuadernación de Musée de Cluny de la Virgen con el Niño es un elemento de cubierta de libro litúrgico de la Alta Edad Media, integrada dentro de la tradición occidental de treasure bindings, que empleaba materiales preciosos para realzar códices usados en contextos eclesiásticos y ceremoniales. Procede del Oriente bizantino y de Lotaringia, y data del año 900. En cuanto a la orfebrería, data del siglo XIII y fue realizada en Renania. Presenta marfil de elefante, plata dorada y cristal de roca, amatista, ágata y jaspe. Este lujo extremo demuestra claramente la importancia del objeto, ya que el orfebre quiso dotarlo de las galas más espléndidas. Conservada en Cluny tras incorporarse a la colección en el siglo XIX, la placa ofrece evidencia material sobre las redes de circulación de marfil y técnicas de escultura, así como sobre la evolución estilística de la iconografía cristiana en los libros litúrgicos medievales.
Perfumero de cristal de roca con estructura de oro
Los frascos de colar se utilizaban en los círculos cortesanos y nobles para rociar sobre el cuerpo esencias florales, como el agua de rosas. Gozaron de gran popularidad en toda Europa entre el siglo XV y mediados del XVII. En la actualidad se conservan pocos frascos de fundición. El desarrollo de los perfumes a base de almizcle y resina, que requerían frascos más grandes, los hizo innecesarios. Estos frascos se regalaban con frecuencia, sobre todo en los intercambios de Año Nuevo de las cortes de los Tudor y los Estuardo. En 1513, Enrique VIII regaló cinco, pero en 1524 ya había adquirido otros cinco. Se encuentran entre los artículos más lujosos de la metalistería de los Tudor y los Estuardo, normalmente fabricados con materiales preciosos y ricamente decorados. El cristal de roca es un cuarzo incoloro que se valoraba por su transparencia y belleza. Era muy apreciado y se utilizaba para regalos de alto estatus.
Esta caja está compuesta por placas de cristal de roca grabadas con íbices, un ciervo y un perro enfrentados. Estas placas fueron talladas en Egipto durante el periodo fatimí (siglo X ) y luego engastadas en orfebrería a principios del siglo XIII. Se trataba de una práctica habitual en la Edad Media, testimonio de los intercambios entre Oriente y Occidente y del valor otorgado a los cristales de roca. Esta caja relicario permitía a los fieles ver los restos sagrados que contenía, gracias a la transparencia del cristal.
Esta “cruz de parusíaes sin duda una de las mejores creaciones de los talleres de orfebrería del siglo XI. El frente en forma de cruz latina está ricamente decorado con perlas, piedras preciosas y filigranas en señal del regreso de Cristo para el Juicio Final ("Cruz de la Luz"). En el reverso grabado de la cruz hay una representación simbólica del Misterio Pascual. La imagen del “Christus crucifixus vigilans” está ricamente rodeada de otros signos simbólicos (la mano de Dios, alfa y omega para principio y fin, la llamada copa de la nueva alianza, el homenaje al cielo, a la izquierda Sol – el sol y a la derecha Luna - la luna). En 1200, después de alrededor de 2010 horas de trabajo, se creó una copia de la cruz Parousia de Münster, casi fiel al original, con baño de oro real de 24 ct (quilates), 50 perlas cultivadas, 9 cristales de roca, 2 amatistas, una turmalina, una cornalina facetada y un ágata grabada. En el centro de la cruz hay una pequeña pirámide de cristal de roca sobre un engaste de filigrana de alambre de perla. Todas las piedras azules son cristales de roca tallados a mano y coloreados. La base consiste en un cristal de roca tallado a mano al estilo de las botelllas fatimís. Como todas las demás piedras preciosas de la cruz, la hizoel Cortador de gemas Harald Heinrich de Overath.
El llamado relicario en forma de cuña , probablemente de la segunda mitad del siglo X, conserva reliquias de la Madre de Dios, de los santos Cosme y Damián, de los mártires Cancio y Pancracio y del obispo Ansbertus. Presenta una forma cónica y está coronado por una pieza de ajedrez de cristal de roca procedente del Califato abasí, reflejando la recepción en Europa de influencias culturales islámicas, dado que el ajedrez se introdujo en el continente desde el mundo islámico durante la Alta Edad Media. El relicario incorpora asimismo una piedra con inscripción árabe anterior al año 950, legible parcialmente como Muḥammad ibn Ismāʿīl, que indica su uso previo como sello o amuleto. La integración de un elemento lúdico y de materiales foráneos en un objeto devocional evidencia la circulación de bienes, técnicas y símbolos entre distintas regiones. Su manufactura, con madera de roble recubierta de láminas de plata y cobre y ornamentación con piedras preciosas, subraya el refinamiento artístico de la época. Este relicario constituye un testimonio destacado de la interacción cultural y artística en la Europa medieval, mostrando cómo los objetos religiosos podían incorporar elementos simbólicos y estéticos procedentes de otros contextos culturales.
La arqueta de Carrión de los Condes es un contenedor prismático de marfil tallado adscrito a la eboraria islámica de tradición fatimí, datado entre aproximadamente 953 y 969 d. C., cuyas características tipológicas se vinculan a la producción de talleres del Occidente islámico del siglo X. La pieza procede del entorno monástico de San Zoilo de Carrión de los Condes (Palencia), donde parece haber sido integrada al tesoro relicario tras su llegada desde Córdoba junto con las reliquias de san Zoilo. Su integración en contextos cristianos es paradigmática de los complejos procesos de apropiación y resignificación de objetos de lujo islámicos en la Península Ibérica medieval. Morfológicamente, la arqueta es un cofre prismático de tapa plana compuesto por nueve paneles de marfil tallado, reforzado en sus bordes mediante placas de material policromado, y complementado con asas laterales y abrazaderas de hierro en los ángulos de la tapa. Sus dimensiones máximas son aproximadamente 41,2 cm de longitud, 23,2 cm de anchura y 23,5 cm de altura, lo que la sitúa entre las mayores arquetas islámicas conservadas en colecciones europeas. Desde el punto de vista material, el uso de marfil implica no solo un elevado coste del soporte, sino también una técnica de ejecución altamente especializada, manifiesta en la precisión del tallado y en la composición ornamental. La pieza incorpora, además, una inscripción en árabe, elemento epigráfico que contribuye a su adscripción cultural y cronológica y que refleja fórmulas propiciatorias propias de la producción de objetos suntuarios del periodo. La arqueta fue incorporada a las colecciones del Museo Arqueológico Nacional en 1872 tras su salida del cenobio durante el siglo XIX, y ha sido objeto de estudios historiográficos que han contribuido a su contextualización tipológica, funcional y cultural. En la actualidad, se interpreta como un testimonio material privilegiado de las dinámicas de circulación de bienes de lujo entre al-Ándalus y los espacios cristianos, así como de las estrategias de recepción y reutilización de objetos islámicos en contextos cristianos de la Alta Edad Media.
La pila, de mármol blanco, tiene forma rectangular, con caracteres labrados en escritura cúfica en cada uno de sus frentes. Esta grafía ha sido relacionada con la época califal, aunque algunos historiadores creen que podría encuadrarse en una cronología más tardía, probablemente en la etapa almohade. En época del obispo Sánchez de Castro fue traslada a la sacristía, añadiéndosele una columna de mármol blanco con capitel nazarí que hace las veces de pie.
El relicario en coco del Domkammer de Münster es un objeto litúrgico excepcional de la primera mitad del siglo XIII (ca. 1200–1250) que ejemplifica las estrategias de reutilización y resignificación de materiales exóticos en la Europa medieval. Se compone de una cáscara de coco pulida y hueca, montada sobre un pedestal metálico con nueve bisagras, que articulan un sistema técnico de cierre y apertura complejo para acceder a su contenido, indicativo de su función como contenedor sacramental. El vaso mide aproximadamente 27,5 cm de altura por 11 cm de diámetro, y su forma sugiere una derivación tipológica de los denominados “goblets” o copas de prestigio convertidas posteriormente en relicarios o pxis. El conjunto se corona con una pieza de cristal de roca tallado, interpretada como un Agnus Dei (Cordero de Dios) adaptado desde un elemento de origen islámico anterior, lo que evidencia la interacción material entre arte islámico y cristiano en el repertorio del tesoro. Tras su función probable como copa litúrgica, fue reutilizado para almacenar hasta cuarenta y siete reliquias en la colección de la Domkammer, lo que refleja pautas comunes de refuncionalización de objetos suntuarios para la devoción relicaria en los tesoros catedralicios medievales. Su ensamblaje técnico y materiales —coco, metal y cristal— articulan un discurso simbólico complejamente mediado entre lo terrenal y lo sagrado en la cultura material religiosa de la Baja Edad Media.
El cáliz de coco conservado en el Musée de l’Hôtel Sandelin (Saint-Omer) constituye un objeto suntuario híbrido característico del Renacimiento europeo. La pieza combina un endocarpo de coco tallado en bajorrelieve con una elaborada montura de orfebrería en plata dorada (vermeil) que articula pie, astil y tapa. Su ejecución se atribuye por criterios estilísticos a un taller de los Países Bajos meridionales (probablemente Amberes) y se fecha hacia mediados del siglo XVI (ca. 1550), en el contexto del interés por los materiales exóticos integrados en las artes preciosas. La superficie del coco presenta una decoración organizada en registros con motivos vegetales y medallones, propios del repertorio ornamental renacentista, mientras que la tapa rematada por una cabeza animal tallada refuerza su carácter de objeto de prestigio. Tipológicamente pertenece al grupo de los “cocos montados”, vinculados al coleccionismo humanista y a la valorización simbólica de las naturalia. Se desconoce el comitente original de la obra, aunque está documentado que ingresó en el museo por donación de Monsieur de Monnecove en 1834, dato que permite reconstruir parcialmente su trayectoria moderna y su temprana valoración patrimonial.
El relicario en huevo de avestruz conservado en el Domschatz de la catedral de Halberstadt constituye uno de los ejemplos más tempranos documentados del uso de naturalia exóticas en contextos litúrgicos europeos. La pieza se fecha de manera generalmente aceptada en la primera mitad del siglo XIII (ca. 1230–1240) y está compuesta por un cascarón de huevo de avestruz natural, integrado en una estructura de orfebrería con pie, vástago y cerco metálicos, presumiblemente en plata dorada, decorados con motivos vegetales estilizados y elementos engastados. Desde un punto de vista tipológico, se inscribe en la tradición de los recipientes suntuarios elaborados a partir de materiales raros, ennoblecidos mediante monturas metálicas para su adaptación funcional al ámbito del relicario. No se conserva información documental relativa al comitente ni a propietarios medievales específicos, situación habitual en objetos transmitidos de forma continuada dentro de tesoros eclesiásticos. La pieza figura de manera estable en los inventarios modernos del tesoro catedralicio de Halberstadt y fue incorporada a los discursos museográficos públicos a partir del siglo XIX, en paralelo a la progresiva patrimonialización del Domschatz. En la historiografía reciente se considera un testimonio relevante para el estudio de la cultura material devocional y de los procesos de apropiación simbólica de materiales exóticos en la Europa medieval.
El denominado cetro de Dagoberto fue una pieza de regalia real conservada en el tesoro de la abadía de Saint-Denis (París), tradicionalmente atribuida al rey merovingio Dagoberto I (†639). Las descripciones antiguas lo caracterizan como un bastón de oro trabajado con filigrana y esmaltes, de estructura compuesta y rematado por un motivo figurado (águila portando una figura humana), rasgo que ha llevado a la historiografía moderna a plantear posibles reinterpretaciones tardoantiguas del objeto. Aunque durante siglos fue considerado una obra del siglo VII vinculada a san Eloy, los estudios contemporáneos subrayan el carácter problemático de esta atribución y la posible complejidad cronológica de la pieza. El cetro permaneció documentado en Saint-Denis hasta la Revolución francesa, cuando fue trasladado al Louvre en 1793 y robado en 1795, quedando desde entonces en paradero desconocido. Actualmente solo se conoce a través de descripciones eruditas y grabados antiguos, lo que lo convierte en un objeto fundamental para el estudio historiográfico de las regalias medievales francesas pese a su desaparición material.
Molybdóbullo bizantino realizado en plomo, producido mediante fundición y estampación con tenazas, técnica estándar de la sigilografía medieval oriental. El anverso presenta la representación de un pelícano de perfil, iconografía excepcional dentro del repertorio habitual de los sellos bizantinos. El reverso contiene una inscripción griega en varias líneas que identifica al propietario como Ἰωάννης (Juan), spatharokandidatos imperial y dioikētēs, cargo administrativo vinculado a la gestión fiscal. La pieza se interpreta como un instrumento de validación documental oficial, empleado en el marco de la administración imperial. La datación propuesta por el catálogo institucional se sitúa en el periodo medio-bizantino, sobre la base de la titulatura y los criterios paleográficos. La ficha pública no documenta procedencia arqueológica ni trayectoria anterior a su incorporación a la colección.
Brazos de cruz de marfil procedentes de San Millán de la Cogolla
Fragmentos correspondientes a los brazos superior e inferior de una cruz procesional tallada en marfil de elefante, procedente del monasterio de San Millán de la Cogolla (La Rioja). La obra se fecha en torno a 985–1000, dentro de la eboraria altomedieval hispana asociada al entorno cultural mozárabe. Los paneles conservados muestran roleos vegetales y animales afrontados en bandas continuas, de función ornamental. La pieza formó parte del ajuar litúrgico monástico; no se conserva inscripción identificativa ni datos documentales de comitente o taller. Ingresó en colección pública en 1904, pasando a conservarse en el Musée du Louvre.
Simple
Existente
1000
42.328585, 48.859397
-2.865468, 2.337043
San Millán de la Cogolla, París
Litúrgica
Cruz
Marfil de elefante
No consta
Objeto viajero; objeto no transformado; sin inscripción documentada; eboraria altomedieval
La denominada arqueta de Leire constituye una de las obras capitales de la eboraria califal cordobesa. Fue ejecutada en 395 H / 1004–1005 d. C., según consigna la inscripción cúfica fundacional que recorre el borde de la tapa, y realizada en marfil de elefante tallado y ensamblado mediante placas. El epígrafe identifica como comitente a ʿAbd al-Malik al-Muẓaffar, hijo de Almanzor, y menciona al supervisor del taller palatino, Zuhayr b. Muḥammad al-ʿĀmirī, así como a varios artesanos, entre ellos Faray, cuyo nombre aparece reiteradamente. Su programa decorativo, articulado en medallones, despliega un amplio repertorio de escenas cortesanas, cacerías, músicos, combates animales y motivos vegetales, excepcional dentro de la producción andalusí conservada. Desde el punto de vista iconográfico, una de las figuras entronizadas ha sido interpretada por parte de la historiografía como posible evocación simbólica del califa Hišām II, lectura que se mantiene en el ámbito de la hipótesis interpretativa, sin consenso definitivo. La pieza pasó tempranamente a territorio cristiano —probablemente como objeto de botín o transferencia política— e ingresó en el monasterio de San Salvador de Leyre, donde fue reutilizada como relicario de las santas Nunilo y Alodia, lo que supuso un cambio funcional documentado. Su trayectoria posterior incluye su permanencia en ámbitos eclesiásticos navarros, un robo registrado en 1935 y posterior recuperación, y su ingreso definitivo en el Museo de Navarra en 1966, donde se conserva actualmente como testimonio privilegiado de los procesos de circulación, apropiación y resignificación de objetos islámicos en contextos cristianos medievales.
Simple
Existente
1004
37.789537, 42.635126, 42.573377
-4.837256, -1.171701, -1.281182
Medina Azahara, Monasterio de Leire, Santiago de Sanguesa, Pamplona
El llamado plato fatimí de San Sisto es una pieza de cerámica a lustre metálico producida en Egipto en la segunda mitad del siglo XII, atribuida al ámbito artístico fatimí tardío. Presenta una decoración pintada que combina motivos vegetales y una banda de grafismo epigráfico de tipo cúfico, utilizada con función ornamental (pseudo-escritura), sin que se haya identificado un texto árabe legible. Concebido originalmente como objeto utilitario de mesa, fue posteriormente reutilizado como elemento decorativo arquitectónico al ser empotrado en el paramento exterior de la iglesia románica de San Sisto (Pisa), dentro del fenómeno documentado de los bacini islámicos en fachadas cristianas. Esta reutilización implica una clara transformación funcional, convirtiendo un objeto doméstico en ornamento monumental con valor simbólico. En el siglo XX, por razones de conservación, varios bacini fueron retirados de los muros y trasladados a contexto museográfico, ingresando este ejemplar en el Museo Nazionale di San Matteo (Pisa), donde se conserva actualmente. No se conocen comitente ni propietario individual en origen, y su trayectoria documentada comienza con su inserción medieval en el edificio eclesiástico.
Molybdóbullo bizantino de plomo, producido mediante fundición y estampación con tenazas. El anverso presenta la figura de un senmurv (simurgh), criatura híbrida alada de tradición irano-sasánida, con cuerpo animal, alas desplegadas y cola vegetalizada, motivo excepcional dentro del repertorio iconográfico de la sigilografía bizantina. El reverso contiene una inscripción griega con el nombre del propietario, Θεόδωρος (Teodoro), sin que se consignen títulos ni dignidades que permitan su identificación histórica precisa. La pieza se fecha de manera general en el periodo medio-bizantino sobre la base de criterios paleográficos y tipológicos. Su iconografía ha sido interpretada como testimonio de la pervivencia y asimilación de repertorios orientales en el imaginario visual bizantino, fenómeno documentado en otros ámbitos de la cultura material medieval. El sello responde a su función original como instrumento de validación documental y no presenta indicios de reutilización ni transformación material. Actualmente se conserva en la colección sigilográfica de Dumbarton Oaks.
El cuenco de cobre esmaltado conservado en el Tiroler Landesmuseum presenta una trayectoria histórica excepcional, caracterizada por una secuencia de circulación documentada entre Bizancio, Ḥiṣn Kayfā, Diyarbekir y finalmente el Tirol. La pieza se fecha hacia ca. 1120, situándose en un momento de intensa interacción artística entre los mundos bizantino, islámico y oriental anatolio. Su técnica —esmalte vítreo aplicado sobre soporte de cobre— remite a tradiciones metalúrgicas de prestigio desarrolladas tanto en ámbitos bizantinos como islámicos orientales. La documentación de su paso por enclaves como Ḥiṣn Kayfā y Diyarbekir sugiere un contexto de transferencia cultural y circulación de objetos de lujo, donde la pieza habría sido apreciada y conservada a lo largo del tiempo. No se conocen datos publicados sobre comitente, propietario original ni función primaria. Su llegada al Tirol debe entenderse en el marco del coleccionismo europeo de arte oriental, activo desde época moderna. En ausencia de ficha técnica accesible (inventario, medidas, análisis material), el objeto puede interpretarse fundamentalmente como testimonio material de movilidad, recepción y fusión cultural a lo largo de un amplio eje mediterráneo y próximo-oriental.
La caja de marfil conservada en el tesoro de la Cappella Palatina de Palermo constituye un ejemplo significativo de las producciones suntuarias vinculadas al entorno siciliano normando de los siglos XII–XIII, caracterizadas por la convergencia de tradiciones bizantinas, islámicas y occidentales. La pieza está realizada mediante placas de marfil tallado fijadas sobre un armazón estructural, con un programa ornamental dominado por motivos zoomorfos, vegetales y escenas de carácter cortesano, repertorio coherente con otros objetos asociados al contexto palatino palermitano. Desde el punto de vista técnico y formal, la obra se inscribe en un lenguaje híbrido propio de la cultura visual promovida por la monarquía normanda en Sicilia. No se conserva inscripción alguna ni se documenta el nombre de comitente o artesano, circunstancia habitual en este grupo de piezas. Tampoco existen indicios materiales de reutilización o transformación funcional, por lo que se interpreta como objeto suntuario concebido desde su origen para un contexto de prestigio cortesano o litúrgico. Su permanencia en el ámbito de la Cappella Palatina permite considerarla un testimonio material de la política cultural de síntesis artística desarrollada en Palermo durante la Edad Media central.
La denominada Caja de Troyes es un cofre de marfil tallado de producción bizantina, fechado de manera general entre finales del siglo X y comienzos del XI, dentro del contexto artístico del denominado renacimiento macedonio. Está formada por seis placas de marfil ensambladas, algunas de ellas teñidas de púrpura, recurso cromático asociado al ámbito imperial y al prestigio cortesano. Su programa decorativo está dominado por escenas de caza ecuestre, enfrentamientos con animales salvajes y figuras montadas, repertorio iconográfico vinculado a la ideología aristocrática y a la representación simbólica del dominio y la virtud. En los laterales aparecen aves fantásticas identificadas habitualmente como fenghuang, motivo de origen oriental cuya presencia ha sido interpretada como indicio de apropiación de repertorios exóticos en el imaginario visual bizantino. La tapa muestra dos figuras ecuestres emergiendo de una ciudad fortificada, imagen que se ha relacionado hipotéticamente con Constantinopla, aunque sin consenso definitivo. No se conservan inscripciones ni datos que permitan identificar al comitente o taller. La pieza ingresó en el tesoro de la catedral de Troyes probablemente tras la Cuarta Cruzada (1204), en relación con la actividad del obispo Jean Langlois, quien trasladó a Troyes diversos objetos procedentes de Constantinopla. La caja no presenta indicios de reutilización funcional ni transformaciones materiales documentadas y se conserva como objeto suntuario de prestigio. Su interés historiográfico reside tanto en su calidad técnica como en su capacidad para ilustrar procesos de transferencia cultural e incorporación de motivos orientales en el arte bizantino de corte.
Seda con animales fantásticos y escritura pseudoárabe
Esta seda de excelente calidad con hilo de oro radiante sobre un rico suelo verde se clasificó entre los textiles más extravagantes tejidos en Italia durante el siglo XIV. El diseñador italiano de seda combinó principalmente motivos exóticos chinos e islámicos en el patrón excepcionalmente dinámico en el estilo internacional. Bestias míticas con melenas en llamas aparecen entre grandes hojas de palmeta. Una casulla en esta tela ha sobrevivido, escondida durante la Segunda Guerra Mundial detrás de un muro falso en la Iglesia de Santa María en Gdansk, Polonia. Una seda notablemente similar proporciona el lujoso fondo en la pintura del museo Juan el Bautista del pintor flamenco Robert Campin. La exhibición de tal lujo continúa la práctica de usar los mejores artículos en la adoración de Dios.
La espada ya no tiene su hoja original, que debía tener una decoración cincelada o incrustada, sino una hoja de fabricación alemana con la marca del armero (el lobo de Passau), de acero, recta, delgada y plana, de doble filo intacta. La hoja se ha refinado y la punta se ha recortado para caber en la funda. La guardia, un poco demasiado grande para la hoja, se ha consolidado. El mango es de plata dorada con mercurio cubierta con una rica decoración hecha de filigrana, hilos retorcidos, granulación y adornada con esmaltes compartimentados (azul, blanco, negro, verde translúcido, rojo translúcido). La funda de cuero bordada con hilos de plata tiene una regla, anillos y una funda de plata dorada, con inscripciones esmaltadas en blanco sobre fondo negro. Las inscripciones repiten el lema de los nasíes de Granada: "No hay ganador que Alá". La forma de su pomo, su cohete y su guardia la clasifican en la categoría de las llamadas espadas “a la Jineta” o “mouras”. Este tipo, caracterizado por un quillon inclinado hacia adelante y una hoja recta que generalmente lleva inscripciones en árabe, es exclusivo de la Península Ibérica y fue utilizado tanto por los reyes nazárides de Granada como por los reyes cristianos de Castilla. La guardia es siempre de una decoración muy rica y cargada, con para los más ricos, marcas de agua, incrustaciones de esmaltes de colores, en una paleta de tradición almohade (verde, blanco, rojo, negro), e inscripciones, y para los más simples una decoración de latón niellado. Esta espada forma parte de un conjunto de armas de la misma época y factura, conservadas principalmente en las colecciones españolas, todas conocidas como la "espada de Boabdil", el último soberano musulmán que reinó en Granada antes de la reconquista cristiana de finales del siglo XV, marcada por la rendición de Granada el 2 de enero de 1492. Era la costumbre de los soberanos musulmanes honrar a sus emires de sables de honor, diferiendo solo por la riqueza de su decoración, proporcional al rango y la importancia del personaje. La espada fue ofrecida en 1865 por el duque de Luynes al Gabinete de Medallas con motivo de la inauguración de la sala dedicada a su donación de monedas, cerámica, bronces y joyas antiguas. El duque de Luynes, que estaba interesado en las técnicas de fabricación de acero, sobre la que había escrito una memoria (Memoria sobre la fabricación de acero fundido y damasco, 1844), tenía una rica colección de armas antiguas, antiguas y orientales.
Se trata de uno de los testimonios más notables del tesoro que se guardaba en el Convento do Carmo da Vidigueira, vinculado a la familia de Vasco da Gama, y allí ofrecido por el padre André Coutinho en 1595. Aunque la estructura general y la temática de las obras de Vidigueira tienen en su origen los modelos europeos y cristianos, con énfasis en las figuras sagradas, cabe señalar que la técnica de construcción, la minuciosidad del tratamiento de los fondos y, sobre todo, el repertorio decorativo denuncian claramente un trabajo oriental de gran calidad, incluso a nivel de la interpretación de las imágenes y de los elementos arquitectónicos, típicamente indios.
Grifo, compuesto por una cabeza de águila, orejas de caballo, barbas de gallo, cuerpo de león, y alas. Corona la catedral pisana desde finales del siglo XI o principios del XII, obra de origen islámico que está considerada como la mayor escultura de bronce medieval islámica conocida, así como la más famosa y monumental. Según los expertos su origen estaría en Al-Andalus, Egipto, Sicilia o el norte de África, aunque el consenso general es que procede de Al-Andalus.Pudo formar parte del botín obtenido en alguna de las numerosas incursiones realizadas por los pisanos contra los sarracenos de las Islas Baleares, en el ataque de 1087 contra el norte de la actual Túnez o en el de Almería en 1089.
Por la forma de su material, un colmillo de elefante, el olifante es ante todo una trompa. Su rareza hizo que se incluyera en los tesoros de las iglesias, se utilizara en relicarios o se considerara una reliquia, como en el caso de éste, conocido como el "cuerno de Carlomagno" en la abadía de Metz, que albergaba las tumbas de los miembros de la dinastía carolingia, entre ellos Luis el Piadoso, en torno a la tumba de San Arnulfo. El friso está tallado con motivos orientales en el entablamento, pero en el centro está esculpida una iconografía cristiana que lo hace excepcional dentro del corpus.
a artesanía y el arte de la civilización árabe durante la era medieval. Las delicadas figuras que adornan el colo cuentan una historia de cultura y tradición antiguas, que reflejan la rica historia de Siria y su pueblo. Los colores vibrantes y los diseños detallados hacen de este objeto una verdadera obra maestra de la cristalería. Expuesta en el Museo del Louvre de París, esta pieza es un testimonio del legado duradero del arte y la artesanía de Oriente Medio. Sirve como un recordatorio de la sofisticación y la creatividad que floreció durante este período de tiempo. Mientras contemplamos esta encantadora obra de arte, somos transportados en el tiempo a un mundo lleno de maravilla y belleza. La meticulosa atención al detalle y la técnica experta empleada en la creación de este cálico es realmente impresionante. A través de imágenes como estas, podemos apreciar y celebrar el patrimonio cultural que se ha transmitido a través de generaciones. Esta impresión nos permite admirar no solo el objeto físico en sí, sino también la habilidad y dedicación de aquellos que lo trajeron a la existencia hace siglos.
El Sudario de San José es una obra de arte islámico del este de Irán. Envolvió las reliquias de San José (m. 669) en la abadía del mismo nombre, situada en el actual Pas-de-Calais.Este textil se ejecutó en la primera mitad del siglo X, por encargo del qâ'id Abû Mansûr Bukhtegin, como se muestra en la inscripción. Este líder militar turco había intentado, según Ibn al-Athir, rebelarse contra su soberano, el samánida Abd al-Malik I. Este último hizo ejecutar a su general rebelde en 961, lo que ofrece un terminal ante quem a la datación del Suario. La presencia de una gran inscripción a su nombre en un textil (y en otro, decorado con una sola inscripción, conservado en la colección al-Sabah) atestigua las ambiciones del emir: de hecho, la producción y el uso de este tipo de textiles inscritos, llamados tiraz, era una prerrogativa califina. La tela fue quizás adquirida durante la primera cruzada por un miembro de la familia de Boulogne. Este podría haber transitado, según S. Makariou, ya sea por la región de Edess o por Constantinopla1. También era la protectora de la abadía de Saint-Josse-sur-Mer, donde vivía una comunidad monástica fundada por el santo bretón en el siglo VII. En 1134, sus huesos fueron retirados de su tumba y se utilizó el textil para envolverlos con el fin de colocarlos en un castillo; Étienne de Blois, futuro Étienne de Inglaterra, estuvo presente en la ceremonia; parece haber dado la tela en ese momento. En 1195 se utilizó un segundo marco, y se colocó una carta junto a los huesos: describe el tejido como “in uno involuto caput cum ossibus” (“en una envoltura, la cabeza y el esqueleto”). En 1544, esta segunda caja de plata desapareció durante un saqueo, y las reliquias y el textil se depositaron en una tercera caza, más modesta. El textil sufre alteraciones en un momento indeterminado, ya que en 1843, un fragmento rodeaba el cráneo del santo, y otro, más grande, los huesos. En 1920, durante una transferencia de reliquias, fue cortado en varios pedazos y dispersado por el párroco de la parroquia. Un erudito, Camille Enlart, fue alertado y puso fin a la operación. El Museo del Louvre adquirió tres fragmentos en 1922.
Pieza cilíndrica en forma de cajita de unos 4,5 cm por 3,3 cm, hecha de un material óseo, que en un primer momento se creía que se trataba de marfil y posteriormente se demostró que estaba hecho de asta de reno. Los historiadores reconocieron su estilo artístico como el de Mammen, estilo que tiene como característica principal los motivos de varios animales "desconocidos" entrelazados entre sí en forma de espiral con un extremo más reconocible que puede tratarse de la cabeza de un pájaro. Su estudio posterior, confirmó que estaba hecha de asta de reno y posiblemente creada a finales del siglo X. Actualmente es una incógnita para qué fue creada. La cajita cilíndrica, tenia dos piezas metálicas en sus extremos, una de ellas tenía unida una bisagra que permitía abrir y cerrar la tapa. Ello hizo pensar que posiblemente fue creada para guardar algún objeto pequeño, un amuleto por ejemplo. Aunque no deja de ser una mera suposición. Otra teoría dice que, por su tamaño, podría tratarse de una pieza de un juego de Hnefatafl.
Aún intacta tras más de 600 años y un viaje que la llevó desde Oriente Próximo hasta el norte de Inglaterra, la Suerte de Edenhall es mucho más que una copa de cristal increíblemente antigua y prístina. Lleva consigo una leyenda centenaria que relata el poder del vaso para proteger la buena fortuna de la familia de su propietario. Conocido como la "Suerte de Edenhall", este gran vaso de vidrio translúcido y anaranjado es uno de los objetos más excepcionales de la colección de vidrio del Museo. Su historia comienza en Cumberland, actualmente parte de Cumbria, a finales del siglo XVII, pero en realidad se fabricó en Oriente Próximo, en Egipto o Siria, hacia 1350. La forma se conoce por muchos otros vasos de esta época, que a veces se fabricaban en conjuntos que encajaban uno dentro de otro. Este ejemplar está elegantemente decorado con un motivo de arcos entrecruzados y enredaderas con hojas de una forma característica, conocidas como "palmetas partidas". La decoración está realizada en esmalte rojo, azul, verde y blanco, con contornos dorados aplicados después del esmaltado; una magnífica demostración de la refinada habilidad de los vidrieros de Oriente Medio de la época.
Icono bizantino de Cristo Pantócrator en caja borgoñona
Este mosaico portátil o "micromosaico", datado a principios del siglo XIV, es representativo de un tipo de producción del periodo paleólogo. En efecto, a diferencia de los mosaicos monumentales que conocemos, la producción de iconos en "micromosaicos" se desarrolló esencialmente en un corto periodo entre 1261 y finales del siglo XIV. La iconografía y el estilo también permiten establecer comparaciones con mosaicos monumentales como el de la iglesia de Pammakaristos de Constantinopla, que data de la misma época. Entre 1472 y 1475, el icono fue regalado por el papa Sixto IV a Felipe I de Croÿ, conde de Chimay, que estaba de embajada en Italia en nombre del duque de Borgoña. Más que un simple regalo diplomático, el icono fue recibido con todo el prestigio que le confería su procedencia oriental. Nada más llegar a nuestra región, la obra fue colocada en un marco de plata y acompañada de una caja de plata con el escudo de armas de Philippe de Croÿ. La combinación del icono y su caja, ambos de épocas diferentes, hace que la obra sea única desde el punto de vista artístico y patrimonial.Este mosaico portátil o "micromosaico", datado a principios del siglo XIV, es representativo de un tipo de producción del periodo paleólogo. En efecto, a diferencia de los mosaicos monumentales que conocemos, la producción de iconos en "micromosaicos" se desarrolló esencialmente en un corto periodo entre 1261 y finales del siglo XIV. La iconografía y el estilo también permiten establecer comparaciones con mosaicos monumentales como el de la iglesia de Pammakaristos de Constantinopla, que data de la misma época. Entre 1472 y 1475, el icono fue regalado por el papa Sixto IV a Felipe I de Croÿ, conde de Chimay, que estaba de embajada en Italia en nombre del duque de Borgoña. Más que un simple regalo diplomático, el icono fue recibido con todo el prestigio que le confería su procedencia oriental. Nada más llegar a nuestra región, la obra fue colocada en un marco de plata y acompañada de una caja de plata con el escudo de armas de Philippe de Croÿ. La combinación del icono y su caja, ambos de épocas diferentes, hace que la obra sea única desde el punto de vista artístico y patrimonial.
Compuesto
Existente
1300-1350, 1475
41.047593
29.01611
Constantinopla, Chimay, Collégialle Saints-Pierre et Paul
Vaso cubierto de doce lados en cristal de roca, con monturas de plata dorada y esmaltes translúcidos, realizado en dos fases: el recipiente se atribuye a Venecia (ca. 1325–1350) y las monturas a Viena (ca. 1340–1360). La inscripción rimada en alemán en la base de la montura subraya su uso secular, destinado al consumo de vino, y evidencia la adaptación de un soporte lapidario de lujo a un contexto cortesano centroeuropeo. No se documenta comitente nominal.
Simple
1350
40,7794
-73,9632
Venecia; Viena; Nueva York
Cristal de roca; plata dorada; esmaltes translúcidos
21,8x 12,5x9
Objeto viajero; reutilización/ensamblaje; fusión cultural; inscripción latina en alemán
Cofrecillo de marfil trabajado con decoración calada y estampada, datable entre los siglos XIII y XIV (ca. 1200–1400) y adscrito de manera plausible a un horizonte mediterráneo occidental con atribución abierta entre Egipto y la península ibérica. Su técnica y repertorio sitúan la pieza en la tabletterie de marfil tardomedieval, en un contexto de circulación de modelos y manufacturas entre ámbitos islámicos y cristianos. Ingresó en el Louvre por donación de Nicolas Landau en 1982.
Fragmento de placa inscrita con palmetas: Pusillus Froila
agmento de díptico Descripción/CaracterísticasPlaca rectangular decorada con una hoja de acanto cortada y dividida en tres partes. Inscripción en la parte superior salpicada de un corazón. Moldura en la parte inferior. Pequeño fragmento de marfil que probablemente formaba parte de un gran díptico adornado con una inscripción. El apellido Froila sitúa su origen en la Península Ibérica (en particular, se conocen dos reyes de Asturias y un santo obispo con ese nombre). De origen visigodo, era frecuente entre los siglos VIII y XI (Fruela en castellano).
Cofre de pequeño formato perteneciente a la producción de marfil de élite en al-Andalus, localizado inicialmente en la ciudad palatina de Madinat al-Zahra (Córdoba) y datado hacia ca. 966–967. Tallado en marfil de elefante con decoración incisa y complementado con monturas metálicas, presenta una inscripción en árabe cúfico con fórmulas de bendición. Constituye un testimonio destacado de la eboraria califal y de los circuitos de prestigio asociados a la corte omeya.
Compuesto
967
48,8606
2,3376
Madinat al-Zahra; París
Marfil de elefante; plata niellada; madera y aleaciones metálicas
Alt. 10,7 cm; L. 20,2 cm; An. 14 cm
Objeto viajero; reutilización; producción califal; inscripción árabe
Peine de espejo con león y escudo de flores de lis
Peine de marfil tallado datado entre finales del siglo XIII e inicios del XIV, perteneciente al ámbito de los objetos de tocador aristocráticos. En una cara presenta un león pasante y, en la otra, un escudo sembrado de flores de lis, emblema heráldico asociado a la monarquía capeta. La iconografía y el estilo remiten a talleres parisinos de tabletterie especializados en pequeños objetos de lujo destinados a la elite urbana y cortesana.
Compuesto
1300
48,8606
2,3376
París
Marfil de elefante
No consta
Objeto cortesano; heráldica; marfil gótico; cultura material
Cofre con decoración de marquetería en hueso, madera y elementos tintados, datable entre ca. 1400 y 1500, con posibles intervenciones decorativas posteriores. La tapa en forma de lomo presenta composiciones geométricas propias de la tradición tardo-gótica e inicios del Renacimiento en el norte de Italia. Procede de la colección Brimo de Laroussilhe y fue adquirido por el Estado francés en 1904.
Compuesto
1450
48,8606
2,3376
Norte de Italia; París
Hueso; madera; elementos tintados; seda (forro interior)
Icono en relieve de esteatita montado sobre soporte de madera pintada, datable entre ca. 1200 y 1500. Representa una Déisis con Cristo entronizado flanqueado por la Virgen y san Juan Bautista, acompañados por ángeles y santos. Conserva inscripciones identificativas en griego. La pieza refleja la pervivencia de modelos iconográficos bizantinos y su circulación posterior en colecciones occidentales.
Compuesto
1300
48,8606
2,3376
Imperio bizantino; París
Esteatita tallada; madera pintada
Alt. 19 cm; An. 12,3 cm; Ep. 2,5 cm
Iconografía bizantina; objeto devocional; circulación cultural
El cáliz en cristal de roca conservado en el Musée du Louvre (inv. MR 296) presenta una configuración compleja que reúne elementos pertenecientes a distintos momentos históricos. El pie procede de un recipiente islámico fatimí, probablemente originario de El Cairo, datable entre los siglos X y XI (ca. 900–1050). La copa superior, tallada en cristal de roca con decoración de rinceaux y motivos vegetales, fue realizada en un contexto europeo, probablemente en el ámbito francés o renano-mosano hacia ca. 1200–1230. La montura metálica que articula el conjunto corresponde a una intervención posterior ejecutada en París en el siglo XVII (ca. 1650–1670), acorde con el gusto ornamental barroco. La pieza constituye así un testimonio material de la superposición de tradiciones artísticas islámicas y occidentales a lo largo del tiempo, integradas en un objeto de prestigio vinculado a las colecciones reales y al ámbito litúrgico.
Compuesto
900, 1670
48,8606
2,3376
París
Cristal de roca; plata
No consta
Objeto litúrgico; material precioso; ficha pendiente
Aguamanil cubierto de cristal de roca facetado, con pico configurado como cabeza de dragón en vermeil y montura de orfebrería con motivos de follaje en esmalte blanco. Combina un vaso de piedras duras de cronología bajomedieval (ca. 1300–1500) con una montura parisina de finales del siglo XVII (1687–1691), ejemplo de actualización cortesana y relectura de un objeto precioso en el contexto de la colección real francesa. Vendido por el marchante Laurent Danet a Luis XIV en noviembre de 1687 e integrado en las gemas de la Corona.
1400
48,8606
2,3376
París
Cristal de roca; oro esmaltado (montura); vermeil (plata dorada)
Alt. 31 cm; An. 17,6 cm
Gemas de la Corona; transformación; montaje moderno; cristal de roca
Copa cubierta de cristal de roca tallado a doce facetas, con tapa y pie en vermeil; la tapa se remata con una esfera de cristal de roca. El vaso se fecha en la Baja Edad Media (ca. 1300–1500) y la montura en la primera mitad del siglo XVII (1600–1650), en relación con prácticas de re‑montaje y actualización de piedras duras en el ámbito cortesano. Procede de la antigua colección de Luis XIV y figura en el inventario de las Joyas de la Corona de 1791 (n.º 247).
1400
48,8606
2,3376
París
Cristal de roca; vermeil (plata dorada)
Alt. 24,3 cm; An. 12,2 cm
Gemas de la Corona; montaje moderno; cristal de roca; circulación cortesana
Antorcha (flambeau) del tesoro de la Orden del Espíritu Santo, de una pareja
Candelero de cristal de roca montado en plata dorada cincelada, enriquecido con perlas finas, granates y amatistas; compuesto por bobèche estriada, fuste facetado y base troncocónica con pies en garra. Integra un medallón con las armas de Francia y de Polonia‑Lituania rodeadas por el collar de la Orden del Espíritu Santo. El cuerpo se documenta antes de 1528 y la bobèche está fechada por punzones en 1581–1582; atribución a Pierre Mangot. Procede de la colección real (1561) y fue asignado por Enrique III al tesoro de la Orden; llegada al museo: 19/12/1833.
1528
48,8606
2,3376
París
Cristal de roca; vermeil (plata dorada); perla fina; granate; amatista
Alt. 41 cm; Diam. 12,5 cm
Orfebrería renacentista; tesoro de orden; circulación cortesana; transformación/montaje
Copa de cristal de roca de forma oval y alargada, con mascarón en un extremo a modo de pico y dos asas añadidas; la panza está grabada con escenas del Diluvio. La base se enriquece con roleos esmaltados en negro y ovas en esmalte rojo translúcido. Realizada en Milán (1500–1600), fue remontada utilizando piezas reutilizadas de cristal de roca para constituir un pie (MR 289 B), testimonio de recomposición material en el marco de las gemas de la Corona. Perteneció a la colección de Luis XIV (entrada entre 1684 y 1701) y pasó al Muséum en 1796.
1550
48,8606
2,3376
Milán; París
Cristal de roca; oro esmaltado (montura)
Alt. total 24 cm; An. total 27,8 cm; Prof. 12,3 cm (20,5 cm con asas); Ep. 4 cm
Cristal de roca; reutilización; montaje; gemas de la Corona; Renacimiento
Pie compuesto de una copa y un frasco (pied composé d'une coupe et d'un flacon)
Conjunto de cristal de roca compuesto por una pequeña copa y un frasco, reutilizados como pie para la gran copa MR 289 A. Fechado entre 1200 y 1250 y realizado en París, conserva monturas en oro esmaltado y plata dorada (vermeil). La reutilización documentada ilustra la adaptación de piezas más antiguas dentro de la historia material de las gemas de la Corona. Entró en la colección de Luis XIV entre 1684 y 1701 y pasó al Muséum en 1796.
1225
48,8606
2,3376
París
Cristal de roca; oro esmaltado (montura del frasco); vermeil (plata dorada)
Frasco: Alt. 6,4 cm; Diam. 5 cm. Copa: Alt. 3,8 cm; Diam. 11,2 cm
Reutilización; gemas de la Corona; cristal de roca; montaje
Brazo‑relicario gótico realizado en Nápoles antes de 1338, compuesto por un cánon de cristal de roca sostenido por bandas de plata dorada con esmaltes y escudos. Remata en una mano de plata dorada sosteniendo una pluma. Conserva inscripción latina identificativa de la reliquia y un complejo programa heráldico (Anjou, Mallorca, Aragón, Castilla y León), además de una placa asociada a reparaciones posteriores vinculada a Medina del Campo. Fue realizado (1337–1338) para Sancha de Mallorca, reina de Nápoles; pasó por el convento dominico de Medina del Campo (legado en 1435) y, tras su venta en 1890, circuló por colecciones (Spitzer, Heckscher, Astor) hasta su adquisición por el Louvre en 1983.
1338
48,8606
2,3376
Nápoles; Medina del Campo; París; Londres
Cristal de roca; plata dorada; esmalte (champlevé y translúcido/opaco)
Alt. 48 cm; An. 26,5 cm; L. 26,5 cm
Reliquiario; circulación; heráldica; cristal de roca; transformación/reparación
Esta copa ha sido tallada en una sardona marrón oscuro cuyo panza tiene una decoración tallada en bajo relieve consistente en un friso de hojas estilizadas yuxtapuestas, que están conectadas de dos en dos por su nervadura central y separadas entre sí, en su base, por un disco sobresaliente cuyo centro presenta una depresión cóncava. Esta decoración es similar a la de las decoraciones murales talladas de Samarra y los relieves que adornan los vasos encontrados en el mismo lugar. La montura proviene del taller llamado "blanco y rosa". Los dos asas están esmaltadas con restos de follaje sobre un fondo azul translúcido. La base está coronada por hojas radiantes esmaltadas en blanco y rosa, incrustada con siete camafeos ovalados separados por flores y follaje esmaltados sobre un fondo dorado. Los siete cameos restantes de la base representan: busto de Enrique IV (?), busto de hombre barbudo, laurado y vestido de la antigua edad, busto de moro, busto de hombre negro laurado, busto de mujer joven, busto de hombre negro con diadema, busto de Isabel I de Inglaterra. La tapa ofrece un fondo también cubierto de follaje esmaltado y diez camafeos: busto de mujer adornada con perlas y vestida de estilo antiguo, busto de joven vestido de antigüedad, busto de Apolo flanqueado por una lira, busto de Minerva con casco, busto de Isabel I de Inglaterra, busto de Baca, busto de soberana antigua, busto de mujer vestida de antigüedad, busto de emperador romano, busto de hombre joven vestido de antigüedad. El camameo central ofrece dos registros: en la parte superior, Mercurio de pie sobre un carro arrastrado por dos gallos, saluda el signo de Géminis; en la parte inferior figura un paisaje con puerto y mar.
Maqueta arquitectónica realizada en Belén en la segunda mitad del siglo XVII (ca. 1650–1700), que representa en miniatura el complejo del Santo Sepulcro de Jerusalén. Concebida como objeto devocional y recuerdo de peregrinación, fue elaborada con maderas de ébano y olivo, con incrustaciones de nácar y marfil y pequeños elementos metálicos. La riqueza de su detalle arquitectónico y su formato reflejan la tradición artesanal de los talleres cristianos de Tierra Santa vinculados a la producción de objetos para peregrinos y circuitos franciscanos.
1675
50,4319
2,8332
Belén; Jerusalén (referente simbólico); Lens; París
Madera de ébano y olivo; nácar; marfil; aleación de cobre
Alt. 22,5 cm; L. 41 cm; Prof. 36 cm
Objeto de peregrinación; maqueta devocional; circulación religiosa; cristianismo oriental
El báculo del obispo simboliza su papel como pastor, un papel enfatizado por la inscripción aquí. Se traduce como "Pasta bien al rebaño; enséñalos, cuídalos y ponlos en su mejor manera. Reúne, apoya y asoma a los confundidos, a los enfermos y a los lentos. Tire con la parte superior; liderar con el medio; empuerce con la parte inferior". Muchos croziers de marfil similares se produjeron en el sur de Italia en los siglos XII y XIII, probablemente por artesanos musulmanes.
Un minbar, o púlpito, consiste en un podio al que se accede por unas escaleras con puertas como éstas en su base. Lo utilizan en las mezquitas los imanes, líderes de oración, para pronunciar el sermón en el servicio principal de la semana, al mediodía del viernes. Se cree que estas puertas, con la intrincada incrustación geométrica típica del período mameluco, proceden de la mezquita del siglo XIV de Saif al-Din Qawsun en El Cairo. Fueron uno de los primeros legados al Museo, donados por Edward C. Moore, un diseñador de Tiffany and Co. que se inspiró en el arte islámico.
Campana transformada en lámpara situada en la nave axial de la mezquita al-Qarawīyyīn, Fez. El cronista meriní al-Ǧaznāʼī, en Ǧanà zahrat al-ās fī bināʾ madīnat Fās (c. 766/1365) [Zahrat El-As (la Fleur du myrte) traitant de la fondation de la ville de Fès, par Aboul-l-Hasan 'Ali El-Djaznai. Texte arabe et traduction annotée, par Alfred Bel, Argel, 1923 : pp. 146-7], cuenta que fue tomada de una iglesia por el sultán ’Abū l-Ḥasan ‘Alī b. ‘Uṯmān (r. 1331-1351) durante la conquista de Gibraltar en junio de 1333. Gibraltar había sido capturada por primera vez por los castellanos en 1309, así que, salvo que fuese traída de otro lugar (lo cual no hay que descartar, fue hecha en Toro, ver más abajo), la cronología de la campana debe fijarse hacia 1309-33. Formalmente, en cualquier caso, encaja a la perfección con otros ejemplares de la península fabricados en el primer cuarto del XIV. . Los añadidos para convertirla en lámpara se componen de una base poligonal de bronce para que descanse la campana y una serie de doce placas con decoración vegetal calada dispuestas verticalmente para sostener los portalámparas
Los motivos que aparecen en este cofre (pavos reales, gacelas, leones, pequeños pájaros con ramas en el pico y motivos arabescos) aparecen con frecuencia en una variedad de medios en el sur del Mediterráneo en esta época. Sin embargo, aquí los redondeles que encierran estos motivos no están entrelazados como suele ocurrir. Se cree que los marfiles pintados como este fueron producidos en serie en lugar de ser hechos por encargo especial. La montura de metal con insertos de vidrio, cuarzo y turquesa se añadió en un período posterior.
Uno de los ejemplos más logrados de marfil tallado conocidos de la Italia normanda, el llamado "cofre Morgan" es también una de las expresiones más claras del medio artístico internacional en el que se creó. Parejas de hombres con turbantes y túnicas vigilan las esquinas del ataúd, recordando con estilo y uso programático de figuras similares en el techo de la Capilla Palatina en Palermo. Los medallones en las paneles laterales están llenos de bestias y pájaros fantásticos, que son cazados por hombres con lanzas.
La empuñadura se caracteriza por las grandes "orejas" circulares al final de la espiga. A estas orejas y a los lados de la espiga hay placas remachadas de hueso que forman las orejas, las empuñaduras y la guarda en forma de huso. Estas placas están talladas con follaje, con una oreja con la inscripción AVDA FORTVNA y la otra FIDES FICIT. Las orejas están unidas a la espiga a través de cuñas mediante remaches asegurados por grandes botones de acero dorado en forma de piñas, con arandelas de roseta grabadas y doradas. La hoja recta es de doble filo, con bordes de longitud desigual; la base de la hoja es de sección rectangular engrosada y se extiende asimétricamente hacia el borde superior. La espiga, la base de la hoja y las cuñas están profundamente azuladas y damasquinadas en oro con una variedad de escenas de caza sobre un denso fondo de follaje. La daga de orejas de aspecto exótico parece haber sido introducida en Europa a través de España y aparentemente es de origen morisco. Uno de los primeros ejemplos documentados, que se conserva en la Real Armería de Madrid, perteneció a Baobdil, el último rey moro de Granada, cuyo reinado terminó en 1492. Se sabe que Diego de Çaias, un cuchillero y damasquinador de hierro de presunto origen español que trabajó tanto para Francisco I de Francia como para Enrique VIII de Inglaterra, fabricó varias dagas de este tipo.
Estuche de marfil donde que queda evidencia de que el Islam, el cristianismo y el judaísmo exaltaron la palabra escrita, y esta elegante caja, creada para guardar herramientas de escritura, habría tenido un significado especial para su propietario. La inscripción en latín (Taurus, el hijo de Mansone) vincula la caja con la familia Mansone, un poder ducal en Amalfi durante el siglo XI.
Panel bizantino con talla en marfil de la crucifixión
Los marfiles bizantinos eran muy apreciados en Europa occidental, donde sobrevivían en los tesoros de las iglesias o se incorporaban en encuadernaciones de libros de lujo. El marfil del panel de la izquierda formó originalmente el centro de un icono bizantino de tres paneles. Puede haber sido uno de los muchos regalos a la monja de Santa Cruz de la Serós, que fue fundada por la reina Felicia (m. 1085), esposa de Sancho V Ramírez (r. 1076-94), rey de Aragón y Navarra. La suntuosa cubierta también contiene un sello de zafiro, ubicado a la derecha de San Juan, inscrito en árabe con cuatro de los noventa y nueve "Hermosos Nombres" de Dios.
Compuesto
Existente
900, 1080
41.0054632, 42.5236691, 40.7794406
28.8473727, -0.6757273, -73.9658189
Constantinopla, Santa Cruz de la Serós, Nueva York
El agarre de marfil teñido de verde está tallado con una delicadeza que recuerda a muchos objetos de marfil hechos para la corte otomana. La hoja está inscrita en turco y persa, los idiomas utilizados en la corte otomana: busqué un trago de agua de tu daga de trincherante, ¿y si una vez que me dejaras beber, qué perderías? Si tengo sed, su daga no está puesta.
Reflejando el lenguaje visual compartido de la región mediterránea, tanto las bestias fabulosas como los animales comunes habitan rondas entrelazadas talladas en este colmillo de marfil. Estos espléndidos objetos a menudo sobrevivieron porque se almacenaban en los tesoros de las iglesias europeas. Según se informa, este cuerno pertenecía a un monasterio benedictino en Dijon, Francia, y es el único ejemplo sobreviviente que conserva su estuche de viaje original.
Cofre hispano con escenas del Libro de los reyes. Diminuto y modesto, uno de los tallados medievales más preciosos (y más desconcertantes) de Glencairn es este diminuto cofre de marfil, un contenedor que una vez contuvo algo de gran valor. Pero, ¿qué contenía exactamente? Hoy en día, el cofre está vacío y solo podemos adivinar su contenido original. Pero este no es el único misterio que rodea al objeto. También nos preguntamos cuándo fue tallado, para quién fue creado y a quién representan las numerosas figuras representadas en su exterior. Solo algunas de estas preguntas pueden responderse satisfactoriamente, lo que hace de esta una de las obras de arte más tentadoras que se encuentran en Glencairn. El cofre , que mide poco menos de quince centímetros de largo, cabe fácilmente en la mano. Consiste en un contenedor rectangular rematado con una tapa con forma de tejado a dos aguas de una casa. La tapa se quita para revelar un interior sencillo. El conjunto está formado por paneles separados de marfil unidos con pequeños alfileres, y cada panel presenta un relieve tallado diferente enmarcado por patrones geométricos. Un poco más tarde, el contenedor fue reforzado con cierres de aleación de cobre revestidos con una fina capa de oro.
Simple
Existente
900
43.2736441, 48.7172585, 40.7794406, 40.1365211
-6.5058289, 0.0401247, -73.9658189, -75.066838
Asturias?. Saint-Evroult-d'Ouche, Nueva York, Museo Glencairn, Bryn Athyn, Pensilvania
Un objeto de marfil excepcional, este libro diminuto es inusual porque tanto las cubiertas exteriores, que representan escenas de la Pasión, como las cubiertas interiores, que contienen representaciones de la Virgen, están talladas. La naturaleza religiosa del folleto sugiere que sirvió como accesorio para la devoción privada. Las imágenes pintadas frente a las cubiertas son adiciones posteriores, ya que transforman los sujetos de las tallas. Excepto por las dos hojas pintadas, todas tienen bordes elevados. Es posible que se haya aplicado cera a las superficies, permitiendo que las oraciones de intercesión o las letanías de los santos se inscriban en las tabletas con un lápiz óptico.
Este imponente gabinete en el estrado perteneció en un momento dado a George Gordon Meade (1815-1872), el general de la Guerra Civil Americana que llevó a las tropas de la Unión a la victoria en la Batalla de Gettysburg. En gran parte chapada con ébano brillante, la pieza arquitectónica lleva un testimonio elocuente de la importancia del comercio en el extranjero para la economía europea. En el siglo XVII, por primera vez, la madera tropical y otros materiales exóticos se pusieron a disposición en cantidad para los ebanistas europeos, que prosperaron a medida que establecieron nuevas modas en el mobiliario. Dado que la madera importada todavía era un producto costoso en la Francia de mediados del siglo XVII, el ebanista desconocido superpuso cuidadosamente la chapa casi negra en la superestructura del gabinete para minimizar la cantidad de ébano necesaria. Además, utilizó madera de pera ennegrecida, llamada ebonizada, para la parte inferior, que, después de todo, no estaba a la altura de los ojos. El exterior está ricamente decorado con molduras onduladas y adornos grabados y también muestra escenas bíblicas talladas del Antiguo Testamento. Algunos de ellos, como Judith con la cabeza de Holofernes, se basan en ilustraciones en madera de Figures historiques du Vieux Testament de Jean Le Clerc, publicada por primera vez en 1596 y luego en una segunda edición de 1614. Además, las personificaciones femeninas de la fe, la esperanza y la caridad, las virtudes teológicas, están representadas en los nichos en el exterior del gabinete, mientras que dos virtudes cardinales, la prudencia y la justicia, se representan en las puertas interiores. Todas las superficies de ébano tratadas de manera diferente reflejan la luz de varias maneras y dan vida al objeto. En marcado contraste con la decoración monocromática del exterior, el compartimento central, o cajón, en el interior es de colores brillantes con marfil jaspeado y teñido, hueso y varios tipos de madera. Tratado como un suntuoso interior arquitectónico, estaba destinado a sorprender al espectador y encantar la vista. El uso de vidrio de espejo en el receso ofrece vistas de perspectiva inesperadas y permite que un objeto preciado colocado allí sea visto y admirado desde diferentes ángulos. Ciertos elementos de este interior datan de finales del siglo XIX, cuando el gabinete se sometió a una importante restauración por parte de la principal firma de ebanista y decoración de interiores de Nueva York Herter Brothers, cuyo nombre y la fecha 1884-85 están estampados dos veces en el reverso.
Esta caja ilustrada con escenas de la literatura artúrica y otra literatura cortesana de la Edad Media es uno de los ejemplos relevantes del período. La tapa representa el asalto a la fortaleza metafórica, Castle of Love, con un torneo y caballeros catapultando rosas. El extremo izquierdo representa a Tristán e Isolda espiados por el rey Marcos, y un cazador matando a un unicornio atrapado por una virgen. El extremo derecho muestra a un caballero rescatando a una dama del Wildman (Wodehouse) y a Galahad recibiendo la llave del castillo de las donceras. En la parte de atrás están Lancelot y el león, Lancelot cruzando el puente de la espada, Gawain dormido en la cama mágica y las doncellas dan la bienvenida a su acador. El panel frontal recién descubierto (1988.16), perdido desde antes de 1800, es una conmovedora representación de la tragedia amorosa de Píramo y Tise (dos escenas a la derecha) y Aristóteles enseñando a Alejandro Magno y a Filisa cabalgando sobre la espalda de Aristóteles (dos escenas a la izquierda).
Los dípticos devocionales de marfil a veces se adaptaban a otros propósitos. Aquí, la hoja derecha de un díptico con la Crucifixión se ha incorporado en la portada de un libro.
A la izquierda están la Virgen y el Niño con santos; a la derecha, Dios Padre está representado entre los Santos Juan el Bautista y Juan Evangelista, con San Jorge y el dragón debajo. Estos delicados marfiles calados, con su color original, probablemente se montaron bajo cubiertas de cristal como parte de un relicario de medallón.
Adaptados al gusto de los tribunales europeos, estos dos pequeños gabinetes encarnan la diversidad y complejidad de los objetos que se encuentran en las Kunstkammern de los siglos XVI y XVII. El gabinete en miniatura (48.59.2), encerrado en un cuero finamente dorado, fue un regalo del ayuntamiento de Nuremberg a un visitante importante, posiblemente un Habsburgo, dada la presencia del escudo de armas de Alberto VII, archiduque de Austria y gobernante de los Países Bajos de los Habsburgo.[ 1] Trofeos de armas e instrumentos musicales decoran los frentes de los cajones, mientras que el panel central de la puerta se basa en un grabado en madera de 1559 de Bernard Salomon.[ 2] La tapa desplegable divulga una incrustación de marquetería de seis corpora esqueléticos (durchsichtigen), ejecutados en perspectiva para parecerse a los diseños de finales del siglo XVI de Wenzel Jamnitzer y Lorenz Stoer.[ 3] A partir de una vibrante cultura de impresión, los objetos decorativos que desplanaban variaciones de los sólidos platónicos se exportaron por todo el continente, presentando los frutos de la experimentación artesanal con la geometría a los mecenas ricos con la intención de codiciar y mostrar lo nuevo y maravilloso. La laca de Nanban, por otro lado, era una importación relativamente nueva y no menos popular. Nanban, que significa "bárbaro del sur", se usó en Japón para designar los objetos hechos para los mercados extranjeros, y se refería a la ruta sur utilizada por los buques comerciales europeos para llegar a Japón.[ 4] Mientras que las técnicas utilizadas en su fabricación son japonesas, el gabinete portátil con cajones (2015.500.29a-k) se fabricó en Japón de la misma forma que "los de Alemania", como el gabinete en miniatura.[ 5] Además, los bordes de cada lado cuentan con patrones geométricos simples en incrustaciones de nácar diseñados específicamente para atraer a los coleccionistas occidentales.[ 6 6]
Los preciosos materiales que constituyen este pequeño libro del evangelio se ensamblaron en varias etapas. El manuscrito ya tenía cien años cuando Bernward de Hildesheim encargó una nueva portada, que probablemente incluía el marfil bizantino del siglo X que vemos en el centro. El marco con joyas es una adición del siglo XII, probablemente en honor a la canonización de Bernward. Con el monograma en negrita en la contraportada, Bernward afirma su condición de propietario y patrón.
Placa con Cristo en Majestad y los Cuatro Evangelistas
Los evangelistas escriben sus Evangelios aquí con la ayuda de sus símbolos característicos. Un buey literalmente abre los ojos de Luke para recibir inspiración divina, mientras que el león de Marcos parece estar hablando con el autor. Esta placa, que probablemente se colocó en la portada de un libro del Evangelio de Otón, ahora decora la portada de un leccionario del Evangelio de finales del siglo XV.
El obispo Bernward donó este libro del evangelio con su elaborada portada de materiales preciosos a la abadía de San Miguel en Hildesheim. La placa central de marfil, tomada de un prestigioso tríptico bizantino, representa a Cristo flanqueado por María y Juan. La renovación de la portada a finales del siglo XII, probablemente para asegurar o conmemorar la canonización de Bernward, agregó el crucifijo de plata dorada y símbolos de los evangelistas, incrustaciones antiguas y piedras preciosas y semipreciosas.
Pequeño altar empleado para celebrar la misa a quienes no podían asistir a la iglesia. Sobre la superficie serpenteante se colocaban vasos eucarísticos que contenían vino y pan, y que está rodeada de grabados de santos relacionados con la catedral de Hildesheim, incluidos sus obispos Bernward y Godehard. Los grabados son añadidos posteriores que probablemente imitan el programa original. Los bustos de marfil de los laterales representan a Cristo con los santos Pedro y Pablo, ocho apóstoles y María con dos ángeles y dos vírgenes santas.
Compuesto
Existente
1150, 1400
52.1490255
9.9445763
Hildesheim
Litúrgica, Devocional
Altar
Marfil, Cobre, Esmalte, Madera
2 7/8 x 9 13/16 x 5 11/16 pulgadas (7,3 x 25 x 14,5 cm)
Altar portátil y dos paneles laterales realizado en marfil de elefante
Compuesto
Existente
800. 1100
52.1490255, 51.5287398, 40.7794406
9.9445763, -0.2664034, -73.9658189
Alemania?, Londres, Nueva York
Litúrgica, Suntuario, Devocional
Altar
Marfil, Madera, Concha, Piedra
General (caja A, tapa B): 3 9/16 x 11 5/8 x 5 1/4 pulgadas (9,1 x 29,5 x 13,4 cm) Solo C: 2 1/16 x 10 7/16 x 1/2 pulgadas (5,2 x 26,5 x 1,3 cm) Solo D: 2 1/8 x 10 5/16 x 7/16 pulgadas (5,4 x 26,2 x 1,1 cm)
Durante el siglo XVI, coleccionar objetos raros, hermosos y valiosos se convirtió en una actividad de moda entre los príncipes y los ciudadanos más ricos del Sacro Imperio Romano Germánico. Muchos de sus palacios contenían una habitación llamada Kunstkammer o Kunst- und Wunderkammer (cámara para obras de arte y curiosidades). Aquí se exhibían los tesoros, con frecuencia en una secuencia de espacios interconectados dedicados a varios campos de recolección.[ 1] Las tres categorías principales fueron naturalia (productos de la naturaleza), artificiala o artefacta (productos de la mano humana) y científica (instrumentos científicos, como astrolabios y relojes).[ 2] La intención era sugerir la riqueza y el aprendizaje del coleccionista e impresionar a los invitados extranjeros.
Este es uno de un pequeño corpus de objetos de marfil de lujo producidos en Sri Lanka en el siglo XVII. Probablemente encargado por un comerciante de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales que opera en Sri Lanka, se habría ofrecido en el mercado de lujo de Ámsterdam para adornar el apartamento de una dama como contenedor para perlas y joyas. Artículos de lujo similares se inventan en colecciones nobles europeas de finales del siglo XVII.
Los dos píxides de marfil (formadas por un trozo de colmillo, cortado a lo ancho, con la cavidad central correspondiente a la cámara pulpar) de diferente factura, cuya base y tapa originales de marfil habían desaparecido, han sido transformadas en una pareja por un montaje gótico de cobre: Éste, muy sencillo, consta de un pie aplanado decorado únicamente con grandes letras góticas grabadas que forman el nombre "IESUS"; este pie está rematado por un delgado tallo, interrumpido por un nudo aplanado, que se eleva hacia la píxide de marfil, cuyo fondo está transformado por un disco de cobre. La parte superior de la píxide se inserta en un borde de cobre, abisagrado a la tapa cónica, rematada con una cruz.
Este píxide muestra escenas de la Masacre de los Inocentes: Herodes, entronizado, ordena la matanza de los niños delante de sus madres, algunas de las cuales levantan las manos anudadas por encima de la cabeza en señal de desesperación; un soldado blandiendo su espada persigue a Isabel y a su hijo, el pequeño San Juan Bautista, que encuentra refugio en las montañas, donde se ha abierto una cueva para cobijarlos. Bajo el ojo de la cerradura, un cordero arrodillado nos recuerda que la Masacre de los Inocentes prefigura la Crucifixión. El relieve más acentuado, el carácter sumario del drapeado y la perforación de los ojos abiertos en el trépano distinguen esta píxide de la anterior. La píxide de la Matanza de los Inocentes es sin duda posterior a la de Cristo y la Samaritana (A) y podría ser una obra occidental de finales del siglo VI o VII, basada en un prototipo sirio.
Caja realizada en madera revestida con ébano e incrustaciones de marfil y lacado, atribuida a talleres del occidente de la India (entorno de Gujarat) y datada hacia ca. 1600. Su decoración combina escenas cinegéticas con figuras de cazadores europeos y repertorios ornamentales de tradición persa reinterpretados en clave mogol. Estas piezas fueron concebidas expresamente para el mercado portugués y europeo, en el contexto de los intercambios comerciales entre la India y Europa durante los siglos XVI–XVII. No se documentan inscripciones ni nombres de comitente o artesano.
1600
Madera, ébano, marfil, lacado
No consta
Objeto viajero; objeto híbrido; producción para mercado europeo
Pax devocional realizada en marfil de elefante con montura metálica dorada, datada hacia ca. 1360–1370 y atribuida al ámbito del sur de Alemania. Presenta una representación de la Crucifixión acompañada de figuras secundarias, conforme a los modelos iconográficos de la devoción tardo‑medieval. Su función fue litúrgica, destinada al rito del beso de la paz durante la misa. La montura metálica corresponde a una fase posterior de intervención. No se documentan inscripciones ni nombres de comitente o artesano.
Caja compuesta por paneles de marfil de elefante tallados con figuras de santos de pie enmarcadas en campos geométricos, datada hacia ca. 1200. La obra se inscribe en la tradición de la eboraria medieval europea, con posible procedencia del ámbito francés. El armazón metálico actual corresponde a una intervención moderna. La pieza pudo destinarse a la custodia de pequeños objetos litúrgicos o reliquias. No se documentan inscripciones ni datos sobre comitente o taller.
1200
Marfil de elefante; armazón metálico moderno
No consta
Objeto viajero; objeto litúrgico; intervención moderna documentada
Cabeza de báculo tallada en marfil de elefante, atribuida al ámbito de la Europa occidental y datada hacia ca. 1200–1250. Representa a Cristo en Majestad conforme a la iconografía cristiana bajomedieval, con un tratamiento escultórico de notable calidad. Su función original fue probablemente litúrgica o representativa, como remate de báculo pastoral o insignia de dignidad eclesiástica. No se conservan inscripciones ni documentación que permita identificar comitente o taller. No se documentan transformaciones materiales posteriores.
1200
Marfil de elefante
No consta
Objeto viajero; objeto litúrgico; sin inscripción documentada
Candelabro de bronce fundido con decoración figurada de criaturas fantásticas —grifos, aves y motivos vegetales—, datado hacia ca. 1200. La iconografía de animales híbridos se organiza en torno a los brazos del objeto y remite a repertorios medievales europeos con posibles ecos orientales, integrados en el contexto del metal decorado bajomedieval. Su función original fue probablemente litúrgica o cortesana. No se conservan inscripciones ni datos sobre comitente o artesano, ni se documentan transformaciones materiales posteriores.
1200
Bronce fundido
No consta
Objeto viajero; objeto litúrgico o cortesano; metal medieval
Dos píxides de marfil (formados por un trozo de defensa, cortado en el sentido de la anchura, la cavidad central correspondiente a la cámara pulpar) de un trabajo diferente, cuyo fondo y la tapa de marfil original habían desaparecido, fueron transformados en pareja por una montura de cobre gótico: esta muy simple, está compuesta por un pie aplanado, solo con grandes letras góticas grabadas grabadas, formando el nombre "USIES"; este pie está coronado por un tallo delgado, interrumpido por un nudo aplanado y que se eleva hacia el píxido de marfil, cuyo fondo se transforma con un disco de cobre. La parte superior de la píxida está insertada en un borde de cobre, unido por una bisagra a la tapa cónica, coronada por una cruz. La parte superior e inferior de la píxida con Cristo y la Samaritana están delimitadas por una fina moldura hecha de dos líneas grabadas. Los episodios de la vida de Cristo se suceden de izquierda a derecha: Encuentro de Cristo y la Samaritana cerca del pozo, en presencia de un apóstol; Curación del cojo, frente a tres espectadores, cerca de un edificio con columnas estriadas y cúpula acanalada, bajo el cual cuelga una lámpara. Debajo del espacio reservado para la cerradura se representa una gran cesta de pie pequeño llena de panes. El estilo de los bajorrelieves permite una atribución al Mediterráneo oriental en la segunda mitad del siglo VI.
Aguamanil de cristal de roca con pansa redonda tallada en doce lados cortados y verticales aproximadamente iguales, a excepción de un lado más ancho correspondiente al asa. El asa está cortada en la masa. La base ovalada oculta por la montura también tiene doce lados. Está tomada en una amplia montura de plata dorada, cincelada y grabada con hojas; se termina con una moldura de entrelazados. La montura ha sido modificada. De su estado inicial, solo quedan el perímetro de la tapa y el del borde, decorados con molduras de perlas y bordeados con floretes. El resto de la montura es posterior. La tapa original era probablemente de cristal de roca. La tapa dorada, articulada con bisagras, coronada por una semilla, está cincelada con molduras horizontales, cortada en la parte superior e inferior de una corona de hojas dentadas (varias hojas superiores han desaparecido). El perímetro de la tapa está forrado en el interior con doce garras que probablemente corresponden a los lados de la tapa original. La montura del borde está adornada en los lados de ramas perforadas muy difuminadas. Los punzones en el borde de la tapa demuestran que la pieza se encontraba en París a mediados del siglo XVIII. La base data de 1781-1782, pero es poco probable que se haya ejecutado para la pieza en esa fecha porque su forma no coincide con la de la aguina. De hecho, parece que el pie se compuso en el siglo XIX mediante la reutilización de dos elementos anteriores: por un lado, el borde de follaje que envuelve la base de cristal (siglo XVII); por otro lado, la base de Luis XVI. La cubierta de semillas de la tapa tuvo que ejecutarse entonces al estilo de la misma, mientras que los elementos antiguos se restauraban para uniformar el conjunto. Punzones en el borde de la tapa: descarga de pequeñas obras de plata vieja, París, 1750-1756 (ojo); contramarca, París, 1756-1762 (rama de laurel); otro punzón no identificado. Punzones en el reverso de la base: cargo, París, 1781-1783 (A coronado); casa común, París, 1781-1782 (S coronado); maestro (ilegible).
Antorcha del tesoro de la orden del Espíritu Santo (2)
Antorcha, de un par de cristal de roca montado en plata dorada cincelada; compuesto por una bobèche con godrones radiantes, un tallo de cristal tallado con lados cortados adornado con un nudo de plata dorada enmarcado con perlas y granates y un segundo nudo dorado en forma de jarrón de balaustre y godronado con granates y perlas. En la base del tallo hay un disco circular de cristal montado en plata dorada. La base troncocónica de cristal con paneles cortados está bordeada de plata dorada y realzada con gatitos de perlas, granates y amatistas. Tres pies de garra de bola sostienen la base adornada con un medallón grabado con las armas de Francia y Polonia-Lituania rodeadas por el collar de la orden del Espíritu Santo.
Aguamanil compuesto de una piedra tallada en París en el siglo XIV o XV, está adornada con una montura contemporánea modificada en el siglo XVI. La talla de esta piedra es de buena calidad y ha permitido obtener una hermosa curva. Lo mismo ocurre con las tres molduras redondeadas. La forma es la de un coquemar, un objeto que tiene el aspecto de un hervidor y que se encuentra, en orfebrería, en estaño o cobre. La función aquí es, por supuesto, solo decorativa. Una moldura subraya la parte superior del cuello, otra la parte inferior del cuello y la tercera la parte inferior del pén. El asa es rectangular y la tapa, gruesa, es lisa y convexa. La montura se realizó en dos épocas diferentes. Los elementos más antiguos probablemente corresponden a la montura primitiva del siglo XIV o XV. Se trata del cinturón recortado que rodea el arbeso. Este cinturón está decorado con flores de liso cargadas con una banda propia de los Bourbons y dos tipos de cuatro hojas destinadas a resaltar una piedra o una perla. El borde de la tapa y el del cuello están decorados con garras simples y también pueden provenir del estado primitivo. Las perlas están remachadas y los granates insertados en palos lobados con garras. Esta es la única joya conocida que Luis XIV habría tenido de su familia. (Fuente: sitio web del Museo del Louvre, texto de Muriel Barbier)
Espejo ovalado de ébano, sostenido por una varilla cónica de cristal de roca sobre una base cúbica de ébano, sostenida por cuatro bolas de cirstal. La decoración del espejo incluye, además del reverso, adornado con una pintura sobre cristal, que representa la Adoración de los Magos, apliques de oro cincelado y esmaltado. La base, también adornada con apliques y realzada con perlas finas, presenta en una de sus caras el Amor que descorta una flecha de oro esmaltado y en las otras caras, una placa ovalada de lapislázuli. Un botón de godron, terminado con una pirámide de cristal de roca, corona el espejo
Fragmento de placa inscrita con decoración de palmetas estilizadas: Pusillus Froila
Fragmento de díptico. Descripción/CaracterísticasPlaca rectangular decorada con una hoja de acanto cortada y dividida en tres partes. Inscripción en la parte superior salpicada de un corazón. Moldura en la parte inferior. Pequeño fragmento de marfil que probablemente formaba parte de un gran díptico adornado con una inscripción. El apellido Froila sitúa su origen en la Península Ibérica (en particular, se conocen dos reyes de Asturias y un santo obispo con ese nombre). De origen visigodo, era frecuente entre los siglos VIII y XI (Fruela en castellano).
Placa de encuadernación Cristo con un nimbo crucifero, el perizonio anudado, los pies apoyados en una base debajo del cual hay un cáliz que recoge la sangre. La cruz bordeada por una trenza perlada se coloca sobre una enreda de follaje espinoso. A ambos lados de la cruz: María, con los brazos cruzados, la mano izquierda sobre la barbilla y San Juan de tres cuartos, una mano en el pecho y la otra levantada. Sobre la cabeza de Cristo: dos personajes masculinos en busto, con una media luna y sol en la cabeza. En la parte superior, dos ángeles nimbados sostienen la cruz. La escena está enmarcada por un motivo cordiforme en una garganta, un amplio friso de hojas de acanto, una guirnalda de espiga.
icono consiste en una tabla de madera maciza, relativamente gruesa, ahuecada en su parte central, donde se fija una placa de marfil, que representa la Natividad, provista de un primer marco compuesto por tres finas varillas de marfil talladas con palmetas estilizadas, la cuarta, a la izquierda, habiendo sido restituida al yeso. Alrededor del marfil, en el amplio marco exterior del icono, hay cuatro hojas de plata dorada, trabajadas en el repujido, donde los medallones se desprenden sobre un fondo continuo de elegantes enrencos vegetales. El icono se transformó en relicario en el siglo XIV o XV.
Píxide de Ziyab ibn Aflah Victoria an Albert Museum
Píxide cilíndrica de marfil tallado con tapa abovedada, realizada en el ámbito omeya andalusí en 969–970 (año 359 H). Presenta medallones figurados y restos de policromía; la tapa incorpora inscripción cúfica floriada con fórmula de bendición, nombre y cargo del destinatario, Ziyād ibn Aflāh (prefecto de policía en Córdoba bajo al-Hakam II), y la fecha de ejecución. Conserva monturas metálicas con niello, consideradas añadidos posteriores.
Compuesto
Existente
970
Marfil tallado; monturas metálicas con niello; restos de policromía
Moneda de Teodora, Miguel III y Tecla, fabricada en Bizancio y encontrada en la tumba 557 en Björkö, Uppland, Suecia. Miguel III fue un emperador bizantino desde que tenia 3 años, por lo que Teodora, su madre, fue regente junto a su tía Tecla. A la moneda se la hizo un agujero redondo para poder ser usada como colgante.
Moneda de Miguel VII Dukas, encontrada en un túmulo funerario en Björkö en el 1873. Esta realizada en oro y tiene un agujero redondo hecho posterior a su fabricación para ser usada como colgante.
Moneda de Basilio II y Constantino VII fabricada en Bizancio. Tiene un agujero redondo y un lazo añadido posteriormente para convertirla en un colgante, y fue encontrada en el Tesoro vikingo de Lilla Klintegårde en Väskinde, Gotland. Los tesoros vikingos enterrados pueden tener la función de ofrenda a la divinidad o pueden haber sido enterrados para esconderlos y volver después a buscarlos.
Compuesto
Existente
989-1025
Constantinopla, Väskinde, Estocolmo
Moneda
Plata
Basilio II y Constantino VII
3,05 g
Griego
El Mundo de los Vikingos, en el Museo Histórico, Suecia.
Moneda de Basilio II y Constantino VII fabricada en Constantinopla, perforada con un agujero para ser usada como un colgante. Fue encontrada en Sigsarve, en un yacimiento de la Edad del Hierro.
Moneda de Basilio II, fabricada en Constantinopla y encontrada en el Tesoro vikingo de Everlöv, Sjobo, Suecia. Tiene un agujero redondo para poder ser usada como colgante. Los tesoros vikingos podian tener la funcion de ofrenda a la divinidad o podrían ser riquezas escondidas para luego recuperarlas.
Moneda de Teofilo, fabricada en Constantinopla y encontrada en 1932 en una tumba en Djuped, Styrnas, Kramfors, Angermanland. Ha sido añadido un lazo para poder usarla como colgante.
Moneda de Constantino VII y Romanos II realizada en Constantinopla, y encontrada en el Undromskatten en Suecia. Tiene un agujero redondo en la parte inferior para poder ser usada como colgante. El hecho de que tenga un agujero y una cruz, indica su reutilización como medalla cristiana, aunque tambien los vikingos usaban una cruz inversa como símbolo del martillo de Tor.
Moneda de Enrique II de Baviera, duque de Baviera, Sacro Imperio Germánico. Fue realizada en Ratisbona y encontrada en el Undromskatten en Angermanland. Tiene un lazo añadido para poder ser usada como colgante y se encuentra rota.
Moneda islámica de plata dorada con lazo enchapado para ser usada como colgante. Fue acuñada en el 937/938 en Shiraz, actual Irán para el emir Imad al-Dawla. Es parte del tesoro de Varby, y es la moneda realizada mas tarde, lo que indica el momento en el que el tesoro fue enterrado.
Sable realizado para la subida al trono del sultán Murad V en 1876. La empuñadura es de jade y procede de la India, y a ésta se le añadieron incrustaciones de oro y laton dorado así como gemas. La empuñadura procede de la India, realizada en el s.XVIII/XIX, la guarda y la vaina son turcas del s.XIX, la hoja fue realizada en Irán entre los años 1099 y 1688, y la decoracion es también turca y del s.XIX. La esmeralda en la parte superior esconde un compartimento en el que se encuentra una moneda de Solimán el Magnífico (1494-1566), y debajo de ésta está inscrito "Según la voluntad de Dios".
Compuesto
Existente
S. XI-XIX
India, Turquía Irán, Nueva York (EE.UU)
Cinturón
No consta
Murad V y Solimán el Magnífico
No consta
Árabe
Nueva York, The Metropolitan Museum of Art. "In the presence of Kings: royal treasures from the collections of The Metropolitan Museum of Art. 19-Abril - 4-Septiembre 1967, nº32. Nueva York. The Metropolitan Museum of Art. "Rumi and the Sufi Tradition. 23-Octubre-2007 - 3-Febrero-2008
Pectoral fabricado probablemente en Constantinopla pero fue encontrado en Egipto. Se supone que fue realizado en constantinopla porque en el reverso del medallón aparece la personificacion de la ciudad, mientras que en el anverso, las monedas y el medallón representan a emperadores bizantinos. Asimismo, los anillos acanalados de la parte inferior debieron haber tenido un medallón que representaba a Teodosio I. Se trata de un pectoral compuesto de trofeos militares perteneciente a un general importante o a un miembro de la corte.
Compuesto
Existente
539-550
Constantinopla, Egipto y Nueva York
Oro
Teodosio I
23,9 x 21,9 x 1,6 cm
New York. The Metropolitan Museum of Art. "Age of Spirituality: Late Antique and Early Christian Art, Third to Seventh Century," November 19, 1977–February 12, 1978. Archäologische Staatssammlung - Museum für Vor- und Frühgeschichte. "The World of Byzantium," October 21, 2004–April 3, 2005. New York. The Metropolitan Museum of Art. "Byzantium and Islam: Age of Transition," March 14–July 8, 2012. New York. The Metropolitan Museum of Art. "Jewelry: The Body Transformed," November 12, 2018–February 24, 2019. New York. The Metropolitan Museum of Art. "Africa & Byzantium," November 13, 2023–March 3, 2024. Cleveland Museum of Art. "Africa & Byzantium," April 14–July 21, 2024.
Cinturón de oro macizo con solidi y medallones. Los medallones representan a Mauricio Tiberio (582-602) y serían un obsequio dado a los altos funcionarios. Diez de las monedas pertenecen a este cónsul, una a Teodosio II (402-450), y cuatro al reinado conjunto de Justino I y Justiniano (527). Tienen el sello de CONOB, es decir, Constantinopolis obryzum, lo que quiere decir que el oro es puro de Constantinopla por lo que habrian sido acuñadas allí. Fue encontrado en Karavas, Chipre.
Existente
583
Constantinopla, Karavas, Nueva York
Oro
Teodosio II, Justino I, Justiniano, Mauricio Tiberio
65,5 x 5,5 x 0,6 cm
Baltimore Museum of Art. "Early Christian and Byzantine art, an exhibition held at the Baltimore Museum of Art," April 25–June 22, 1947. British Museum. "Wealth of the Roman world: Gold and silver, AD 300-700," April 1–September 30, 1977. New York. The Metropolitan Museum of Art. "Age of Spirituality: Late Antique and Early Christian Art, Third to Seventh Century," November 19, 1977–February 12, 1978. Kunst-und Ausstellungshalle der Bundesrepublik Deutschland. "Byzanz: Pracht und Alltag," February 26–June 13, 2010.
Yelmo formado por piezas anteriores reutilizadas y ensambladas aleatoriamente. El cuenco y las carrilleras son italianas, y el primero presenta marcas de los armeros milaneses; la visera y el rondel son modernas. Tenía un uso funerario ya que era costumbre inglesa colocar un yelmo sobre las tumbas hasta el siglo XVII
Existente
1490 y añadidos posteriores
Milán, Norfolk, Nueva York
Casco
Acero
26 x 21,6 x 32,7 cm
Rochester. Memorial Art Gallery of the University of Rochester. "Medieval Faire," March 1–28, 1974. New York. The Metropolitan Museum of Art. "European Helmets 1450–1650: Treasures from the Reserve Collection," January 25, 2000–December 30, 2001, no. 16.
Lápida tallada por las dos caras. Aparece inscrito el Sura 3:18 en escritura árabe de periodo fatimí. En su reutilización, se volteó y se talló la fecha de la muerte del difunto, en el 1248/49 en torno a la cual hay un arco con rosetas y una lámpara suspendida.
Existente
646 y reusada en el 1248/49
Egipto, Londres, Nueva York
Sepulcro
Mármol
56x40x5,7cm - 36,2874 kg
Árabe
En exposicion en The Met Fifth Avenue, galería 454
Esta placa de origen egipcio esta tallada con la Virgen y el Niño Jesús en un taller relacionado con Carlos el Calvo (840-877) aunque fue tallada 100 años antes en Egipto teniendo motivos paganos que fueron retallados por temas cristianos. En un principio servía como soporte para el mobiliario pero, despues fue usada para adornar un libro de la Biblia. La reutilización del márfil tiene que ver con la escasez de este material en Europa.
Existente
850-875 y 100 años antes
Egipto, Norte de Francia, Nueva York
Jarrón
Marfil
Carlos el Calvo
14,5x8,8x0,6 cm
En exposicion en The Met Fifth Avenue, galería 304
Esta puerta fue fabricada en el taller de Biduino, del s. XII, cuyo nombre tambien aparece en monumentos en Pisa. La puerta se encontraba en la Iglesia de San Leonardo al lado del río Frígido. Las jambas laterales pueden haber sido realizadas a partir de un sarcófago antiguo que fue tallado con escenas de la Anunciacion y de la Visitacion a la izquierda, y del propio santo a la derecha. También, presentaba una imagen de Jesus entrando en Jerusalén en el dintel superior, lo que tiene sentido ya que se encontraba en la ruta de peregrinación a Tierra Santa desde la Toscana, y este mismo tema aparece en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén.
Existente
1175
Toscana, Nueva York
Puerta
Mármol
Biduino
401,3x193x35,6 cm
En exposicion en The Met Cloinsters en la galeria 02.
La espuela fue fabricada en el siglo XIX reusando elementos de una del siglo XV, en concreto los ganchos. Se trata de una reproduccion de una espuela del s. XV reusando partes de una de ese siglo. Fue realizada en Alemania en cobre, oro y hierro.
Se trata de una lápida del 1062 que fue reutilizada en el 1128, lo que sabemos por la inscripción. Procede de la ciudad de Nishapur, en Iran, que fue muy importante hasta el s. XIII por encontrarse en una de las rutas que iban desde el Levante Mediterráneo hasta Asia central y China. Fue excavada en el propio lugar y llevada al Met tras el reparto de lo encontrado. Esta realizada en esteatita.
Se trata de un sable cuya hoja fue fabricada en Europa en el s. XVI y despues incrustada en oro. Procede de la India, a pesar del origen europeo de la hoja y consta una inscripción en árabe y persa que contiene el nombre de Aurangzeb, emperador mongol entre el 1658 y el 1717, mencionando la fecha, el 1673. Asimismo, en el exterior tiene un parasol que era simbolo de la cupula del cielo que expresa la autoridad real en Oriente, lo que indica que el sable pertenecía a un monarca. Esta realizado en acero, plata, diamantes y cuero. La inscripción árabe dicta "Victoria y apertura de Allah" y la persa "...Shah Aurangzeb, hijo de Shah Jahan, Padsha... alam...".
Compuesto
Existente
835/1673, s. XIX
Europa, India, Nueva York
Política
Espada
Acero
Aurangzeb
93cm, 1220 g
Árabe
En exposicion en The Met Fifth Avenue, galeria 379.
Se trata de un collar de 18 cuentas, de las cuales 16 son de vidrio y dos de amatista. Asimismo, cuenta tambien con un disco de millefiori y cuatro monedas de oro. Este collar fue producido a principios del s. VII, lo que sabemos gracias a la numismatica: ya que la primera moneda pertenece a Mauricio Tiberio (582-602), la segunda es un solidus de Heraclio (610-641), la tercera es también un solidus de Mauricio Tiberio, y la cuarta es un solidus de Clotario II, rey franco durante los años 613 al 638. Todas las monedas cuentan con un lazo añadido para poder colgarlas. Fue encontrado en una tumba de una mujer en Sarre, Inglaterra, en 1860. Se presume que el ajuar de este enterramiento tambien contaba con un listón de hierro para tejer, un alfiler, un soporte para un bolso y un cuenco bizantino. En cuanto al disco, consta de un marco de oro al que se le ha introducido un circulo de vidio millefiori, el disco es romano y fue realizado en el siglo III y reutilizado en la fecha de la confección del collar.
Es un solidus de Heraclio (613-632) que representa a éste mismo junto a Heraclio Constantino en el anverso, y en el reverso tiene una cruz escalonada. La cruz aparece invertida en el colgante, lo que puede deberse a que el joyero respetase la orientacion del anverso. Tiene granates incrustados que están recubiertos de una lamina de oro, y se atribuye a un taller de Anglia Oriental. Fue encontrada en Wilton, Norfolk, Inglaterra, y se data de los años 30 del siglo VII, cuando el cristianismo impactó en la elite.
Se trata de un camafeo con forma de lágrima en cuyo interior tiene una figura masculina con barba y gorro frigio, éste a su vez esta engastado en un collar con un marco de cuentas. La pieza interior de granate seria de epoca romana tardía o bizantina temprana y la pieza completa fue confeccionada en el siglo VII. Es una pieza interesante porque el granate procede de Italia, fue tallado en Bizancio y llegó a Inglaterra desde el Oriente Mediterraneo, asimismo representa un claro ejemplo de la moda de reinstalar camafeos romanos en nuevos.
Es un anillo de oro formado por un solidus de Marciano, añadido a un anillo realizado mediante el opus interasile (técnica de grabado/tallado). El anillo tiene la representación de una liebre a cada lado, y en su parte posterior tiene un granate. En la moneda, en el anverso aparece un busto con un yelmo, diadema y coraza sosteniendo una lanza, y en el reverso se representa a una victoria con una larga cruz. Se usó en epoca merovingia y, aunque, la moneda fuese acuñada en Constantinopla, se encontro en Rouen o en el río Sena durante una excavación.
Anillo del s. III de oro cuyos lados estan cincelados con motivos de hojas y volutas en relieve. Su bisel tiene un solidus de Justiniano insertado en el siglo VI. Tanto el anillo como la moneda proceden de Constantinopla.
Collar compuesto por un solidus de Mauricio Tiberio dentro de alambres con cuentas a los que se le añade una cuenta hueva con filigrana. En el anverso aparece un busto con casco, diadema, coraza sosteniendo una cruz sobre un orbe, y en el reverso aparece una victoria con una curz larga. La moneda es bizantina pero el conjunto del collar es lombardo.
Collar formado al hacerle una perforacion a un solidus de Focas, emperador bizantino. Esta moneda en el anverso tiene al emperador con una diadema, drapeado y coraza, y en el reverso se representa una victorua con el orbe y la cruz dentro de una corona. Esta moneda se data del 606/607
Colgante realizado con una moneda del emperador Valens. La moneda es romana, de entre el año 364 y el 378, y el reborde del collar es del siglo VII, realizado en Inglaterra, aunque no se sabe sore su lugar de proveniencia, ni de cómo llegó al British Museum
Colgante realizado con un dirham samánida al que se le ha añadido un lazo de plata. La moneda es del siglo X, y fue acuada en al-Madin, Afganistán, y fue reutilizada como colgante en el mismo siglo en Gotland, Suecia, donde se encontró.
Colgante de oro y granate con aro de vidrio azul engastado con un solidus del emperador Valentiniano II. El solidus es de entre el año 375 y 392 mientras que el añadido para convertirlo en collar es del siglo VII. Fue encontrado en Forsbrook, Inglaterra, y este tipo de joyeria fue muy popular entre las mujeres de ese momento ya que indicaba estatus.
Colgante con moneda de Carlos XI de Suecia en plata dorada. La parte inferior de la moneda tiene cinco perforaciones para colocar cinco colgantes con forma de rombo de los que se ha perdido el segundo. La moneda tiene la cabeza del rey en el anverso y en el reverso tiene las tres coronas de Suecia. La moneda es del siglo XVII y el colgante del XIX/XX. Fue encontrada en Suecia.